
El Pregonero, Santo Domingo. –El director de Avance Fronterizo, Jorge Zorrilla Ozunaha hecho lo que pocos políticos se atreven, confesar sin rodeos la experiencia más corrosiva de la política dominicana tras documentar la desvinculación de empleados del Partido Revolucionario Novedoso (PRM) para sustituirlos por miembros del Partido Cívico Renovador, Zorrillaadmitiendo el reparto del Estado como despojo político, contradiciendo al presidente Luis Abinader.
Zorrilla Ozuna dejó presentir su normalización de clientelismo puro y duro. Al balbucir de “prudencia” Y “tacto” mientras ejecuta despidos y designaciones por afiliación partidaria.
Zorrilla Ozuna demostró que en el país sigue válido la vieja dialéctica de “quítate tú pa’ ponerme yo”.
Este episodio no es un hecho apartado: es la radiografía de un sistema donde la franqueza política pesa más que la capacidad técnica, donde el empleo notorio se usa como moneda de cambio, y donde cada cambio de gobierno significa una rotación de clientelas y favores.
Zorrilla Ozuna no ha hecho más que poner en palabras lo que la clase política, con honrosas excepciones, prefiere ocultar: que el Estado dominicano sigue siendo el despojo más codiciado.
Y mientras se siga confundiendo el partido con la Pueblo, la institucionalidad no pasará de ser un discurso hueco en boca de quienes, como él, creen que guiar es repartir.






