Por Bellelyn Castillo
El Pregonero, Santo Domingo. –En un mundo que vive al ritmo del estrés y la inmediatez, la psicoterapeuta y comunicadora Zoila Vitral garrocha una poderosa consejo que sacude conciencias: «A veces lo más sabio es detener, tener fe y dejar que la vida fluya sin prisa».
Con palabras que tocan fibras profundas, Vitral invita a reevaluar nuestra obsesión por el movimiento constante y la productividad a toda costa.
Allá de promover la pasividad, Zoila plantea que la verdadera valentía muchas veces está en frenar a tiempo, en no escapar, pero siquiera empujar.
“No se comercio de rendirse, sino de entender que incluso en la quietud hay crecimiento”, asegura. Para ella, avanzar no siempre es pasar, sino todavía entender quedarse sereno sin perder el rumbo ni apagar la esencia.
La comunicadora destaca que en los momentos de pausa pueden formarse las transformaciones más auténticas.
“Cuando dejas de exigir y empiezas a tener fe, todo empieza a encajar”, afirma. La vida, dice, todavía se mueve cuando uno decide no forzar. En su mensaje resuena la cabeza uruguayo: “La naturaleza no se apresura y aun así todo se realiza”.
Zoila Vitral deja una clase poderosa: la calma no es amor, sino una valor fuerte. Formarse a esperar sin miedo es, en sus palabras, una forma de galantear la vida. Tal vez lo que hoy sentimos como pausa, en efectividad sea preparación. Tal vez estemos siendo guiados preciso alrededor de donde debemos estar, aunque aún no podamos verlo.







