Recordando a la maestra, amiga y hermana del corazónen el Botellín Aniversario de su fallecimiento.
Por LUISA SÁNCHEZ PIMENTEL
Este título hace remisión a la vida y al nombre de la columna que cada semana escribía la Maestra yvelisse Prats-Ramírez de Pérez; en esta exponía sus puntos de perspectiva sobre temas educativos, políticos, históricos y sociales, tanto nacionales como internacionales.
Esta columna se constituyó en un espacio de consejo y examen de los hechos que acontecían así como de otros sucesos que definieron e influyeron en diferentes procesos sociales, igualmente, mira hacía sobre personajes de la vida pública.
Doña Yvelisse Prats-Ramírez de Pérez escribía con propiedad y fluidezmanifestando siempre estima de aquellos que dejaron huellas en su vida, como fueron su padre, Don Francisco Prats-Ramírez, su matriz, la escritora consueloMartínez Boog, su cónyuge Lic. Mario Emilio Pérez, sus amigos, el Dr. José Francisco Peña Gómez, Ing. Hipólito Mejía Domínguez, Dr. Tirso Mejía-RicartDr. Hugo Tolentino Dipp y profesor Juan Bosch, cariñosamente, su “tío Juan”.
Esta mujer increíble fue hija, matriz, abuela, bisabuela, esposa, maestra, política, feminista, amiga, poetisa, escritoragremialista e historiadora. Es aseguraruna mujer en plural.

Doña Yvelisse fue un ser humano bondadoso, conversador, con muy buena memoria. Reía a carcajadas, aunque a veces le surgía el mal talento y entonces se ponía peleona. Su físico no reflejaba la fortaleza interna que poseía. Era asmática, pero eso no le condicionaba la vida. Coqueteaba y celaba como nadie a su Mario Emilio. Siempre estaba maquillada y con un peinado impecable. Usaba ropa de colores fuertes, como su carácter, y brillantes como su vida.
Era la amiga solidaria que acompañaba en la soledad, lloraba en el dolor y reía en la alegría. Su amistad enriquecía la vida de quienes tuvimos el privilegio de tenerla.
Por sus hijos sentía un coito entrañable y, por eso, educarlos, protegerlos y apoyarlos fue siempre su prioridad. Decía con orgullo: “Formar mi numerosa clan ha sido el logro más importante de mi vida; incluso favor conocido a Mario, aunque peleemos mucho”.
No se pueden obviar otras de sus fuertes características: yoe gustaba mucho el caféel sancocho y los dulces.
Con cariño: a su cónyuge Mario emilio, mi cuñado del corazón, a sus hijos, titi, consuelo, yvelissita, Rossi, Milovan y a nuestro inolvidable Frank que hoy descansa anejo a ella en los brazos de nuestro Padre, todos mis sobrinos del corazón.
Te extrañaré siempre amiga del alma!
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