Santo Domingo.- Jordán está de reverso en Santo Domingo para juntarse con sus seguidores de aquí, una relación que ha mantenido por más de tres décadas, cuando temas como “Manantial de corazón”, “Locos de apego” o “A la hora que sea”, se convirtieron en favoritas de muchos dominicanos.
A lo dilatado de esa relación, según explica, ha cosechado conocidos, y compartido influencias, recibiendo el influjo de la variedad musical de aquí, y de su flanco, él aportando a los artistas locales que han imagen sus canciones y conocido su obra.
“Las versiones que me han hecho acá me he sentido muy honrado que les haya gustado tanto”, comenta el cantautor venezolano, quien trae la música de su más nuevo disco, “Ida y reverso”, en un concierto en el que compartirá círculo con su colega dominicano Pavel Núñez, la confusión de este viernes en el Asistencia de la Casa San Pablo.
Residente en Nueva York, fuera de Venezuela, como muchos otros compatriotas suyos, el autor de “Perla negra”, le pesa el momento que vive su país, y en calidad de comediante, se pregunta cuál es el papel que debe responsabilizarse. “No sé si hay un rol, pero es comunicacional. Por lo menos lo he sentido en mis conciertos, que hay poco de nostalgia”explica, ya que a los países a los que lleva su música se encuentra con venezolanos, y se sienten cercanos a su tierra…”y se permite rezumar, porque eso es importante, distinguir eso”, dice el comediante nacido en Roma, Italia, hace 73 primaveras.
Por Pachico Tejada






