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La violinista dominicana Yolanda Yovanna Báez Guillermo, conocida artísticamente como yolzha construido una propuesta musical que nace de la introspección, la migración y el diálogo entre culturas.
Desde el Reino Unidodonde reside desde hace casi siete primaveras, la actor desarrolla un esquema que fusiona su formación clásica con rudimentos de la música contemporánea y raíces dominicanas.
Su relación con la música comenzó a una vida temprana. Según recuerda, desde pupila mostraba un interés inusual por los instrumentos musicales. “Desde muy pequeña, por ejemplo, lo que yo pedía de Reyes eran instrumentos musicales”, cuenta.
Ese interés se hizo más evidente cuando su padre le regaló un piano y un compendio de notas musicales cuando tenía rodeando de siete primaveras. A partir de ese momento comenzó a explorar la música de guisa autodidacta unido a su hermano.
Tiempo luego ingresó a la Institución Dominicana de Músicadonde inició una formación más estructurada. Aunque empezó estudiando piano y guitarra, el violín apareció de guisa casi reveladora.
Durante un recital de la sociedad vio a una estudiante interpretando el herramienta y sintió una conexión inmediata. “Remembranza que cuando me compraron mi primer violín dormí con él la primera perplejidad”, relata.
Durante su adolescencia formó parte del Sistema Franquista de Orquestasdonde comenzó a desarrollarse como instrumentista en el interior de agrupaciones sinfónicas juveniles y participó en presentaciones y giras por distintas ciudades del país.
A pesar de que muchas personas le aconsejaban no dedicarse profesionalmente a la música, decidió seguir su gusto. Sin bloqueo, además optó por un plan periódico.
Estudió simultáneamente dos carreras universitarias: Estudios en Música en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y Estudios en Diseño Industrial en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC).
El proceso fue cominero. Sus días transcurrían desplazándose entre ambas universidades y enfrentando una carga académica intensa que le generó momentos de estrés y ansiedad.
“Muchísima clan me dijo que no iba a poder”, recuerda. Sin bloqueo, a pesar de además entrar a dudar incluso de sí misma, logró completar ambas carreras.
Desde señorita tenía el sueño de estudiar en el Reino Unido, especialmente luego de examinar Londres por primera vez a los 12 primaveras. Durante tres primaveras consecutivos aplicó a una banda del Ocupación de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT) hasta que finalmente fue seleccionada para realizar una arte en interpretación musical en Gales.
Llegó al Reino Unido en 2019, pero pocos meses luego el mundo entró en la pandemia del COVID-19.
El pestillo de la industria musical y la incertidumbre económica que vivió en aquel momento hicieron que ese periodo fuera muy desafiante. Como si fuera poco, a esto se sumó una situación habitual delicada relacionada con la salubridad de un habitual cercano, lo que le afectó aún más.
Esa etapa marcó profundamente su proceso creativo y, en medio de todo ese mundo interno realizado de soledad e incertidumbre, nació su EP Migration From Within, un trabajo que explora la experiencia emocional de la migración. Más que topar el aberración desde una perspectiva social o política, la actor investigación expresar las emociones internas del migrante.
“En vez de ver al migrante como poco que de alguna guisa influye en el ámbito, que es así como se ve todo el tiempo, pero nunca se ve desde el punto de panorama del migrante, ¿qué siente el migrante cuando está en el interior de ese ámbito que está influyendo?”, explica.
Ellos son propuesta musical surge de la unión de tres dimensiones que definen su identidad: la formación clásica en instrumentos como el violín y el piano, su raigambre a la civilización dominicana y su interés por la música contemporánea y la tecnología sonora.
Actualmente, YOLZ trabaja en expandir el esquema con una lectura extendida de Migration From Within, con el objetivo de profundizar aún más en el aspecto introspectivo de la experiencia migratoria y padecer su propuesta a escenarios internacionales.
Para la actor, su esquema además representa una invitación a explorar nuevos territorios en el interior del arte dominicano. “Siento que todavía nos faltan muchas áreas que los artistas dominicanos podemos explorar. A eso es a lo que yo me quiero atrever”, afirmó.





