Santo Domingo brilló al compás del reguetón clásico en el Elipse de la Feria Ganaderadonde una descarga de éxitos, posesiones visuales y emociones encendió la tinieblas del sábado.
A las 10:00 en punto, vestido completamente de indignado, Wisin salió a secuencia entre llamaradas que brotaban de la tarima, humo, luces y explosiones de color que caían sobre el notorio como precipitación festiva, desde ese primer impacto, la multitud entendió que la tinieblas sería larga.

Le recomendamos estudiar : Jarabacoa se vestirá de fiesta el 9 de noviembre donde el merengue será el protagonista
El boricua conectó rápido con el notorio dominicano, que no tardó en cantar a gritos clásicos como “Vitamina”, “Saoko”, “Perplejidad de Sexo”, “Besos Mojados”, entre otros himnos que marcaron la época dorada del variedad.
Hubo ballet, brincos y coro en cada estribillo, especialmente en los temas de reggaetón arcaico, donde la nostalgia tomó protagonismo.
Más o menos de las 11:45 de la tinieblas, Wisin se despidió dejando la pista encendida y la energía en su punto más suspensión.
El dimisión llegó a las 12:10 de la alboreo, cuando Jowell & Randy tomaron el marco bajo un concepto visual inesperado, modo “cortijo”, con vestuarios coordinados que provocaron risas, sorpresa y gritos entre la fanaticada.
Más tarde, el dúo urbano transformó por completo la secuencia con un segundo concepto “cowboys brillantes”, mezclando lo vaquero con destellos, texturas y luces que acompañaron el ritmo intenso de la alboreo.
El notorio enloqueció con éxitos como “Tubería”, “Bonita”, “Shorty” y otros temas que hicieron temblar el adoquinado y despertaron la memoria colectiva del reguetón callejero, pero uno de los momentos más emotivos de la tinieblas llegó con un homenaje a Ruddy Pérez, cuando sonó “Color de Rosa” mientras una enorme bandera dominicana iluminó la pantalla principal.
La ovación del notorio fue inmediata, aplausos, celulares en el tonada y una mezcla de orgullo y conmoción doméstico

Las sorpresas no terminaron ahí, Los Pepes, Yomel El Meloso, Kiko El Crazy y Chimbala subieron como invitados especiales, desatando saltos, optimismo y una complicidad total entre tarima y notorio.
El fuego volvió a salir, los cañones de colores regresaron y el notorio respondió bailando hasta el final segundo.
Casi a las 2:00 de la mañana, Jowell & Randy cerraron su show, con una canción que marcó a toda su fanaticada durante la pandemia de COVID 19, “Safaera”, sellando una caminata maratónica donde Santo Domingo cantó, sudó, recordó y celebró.
Una tinieblas que no se contó… se vivió.






