La transformación digital ha generado una tensión creciente entre los marcos jurídicos tradicionales y las nuevas realidades tecnológicas del siglo XXI. Para el profesor titular de la Université Paris 1 Panthéon-Sorbonne, Guillermo Gillesdoble en derecho digital, esta brecha se explica porque el derecho y las administraciones públicas fueron concebidos entre la primera y la segunda Revolución Industrial, mientras que hoy el mundo transita por una cuarta Revolución Industrial marcada por la inteligencia químico (IA), la informática cuántica y la diligencia masiva de datos.
Desde su experiencia académica como director de los másteres en Derecho Digital y en Derecho de los Datos, Empresa Digital y Datos Abiertos, el jurista sostiene que las normas deben cambiar para incorporar tanto los beneficios del entorno digital -como las herramientas de democracia directa, el camino a la información, la transparencia y la modernización del Estado- como los riesgos asociadosentre ellos la infracción de datos personales y la proliferación de noticiario falsas.
El versado subraya que el uso adecuado de lo digital es un factótum esencia de transigencia y transparencia. La posibilidad de poner datos en lista a costos mínimos ha impulsado el paso de una civilización del secreto a una civilización de la transparencia. Sin confiscación, advierte que la opacidad puede surgir cuando las reformas digitales se ejecutan sin reglas claras ni coherencia institucional, lo que refuerza la condición de formar a las generaciones actuales y futuras en estos desafíos.
Regular la inteligencia químico
En el ámbito de la inteligencia químicodestaca la atrevimiento de la Unión Europea de regular esta tecnología para certificar su compatibilidad con los derechos fundamentales. A su razón, las primeras sanciones impuestas por la Comisión Europea demuestran la competencia de este maniquí regulatorio, que averiguación equilibrar innovación y protección de derechos.
Como presidente y fundador del IMODEVred de investigación sobre buena gobernanza pública en la era digital, y exmiembro del mecanismo independiente de evaluación de la Open Government Partnership para Francia, el colegial ha participado activamente en procesos de transparencia y reforma institucional. Su trayectoria incluye encima funciones como jurista en el Consejo Constitucional Francés y como asesor versado del Tarea de Asuntos Exteriores de Francia y de la Agencia Francesa de Crecimiento (AFD), aportando a la implementación de reformas esencia en instituciones públicas.
Desde esa experiencia, insiste en que el desafío del derecho digital no es solo técnico, sino profundamente tolerante: adaptar las normas para que la innovación tecnológica se convierta en una aliada de la transparencia, la buena gobernanza y la protección efectiva de los derechos fundamentales.
Exmiembro del Mecanismo de presentación de informes independiente para Francia de la Open Government Partnership, incluso se desempeñó como jurista en el servicio sumarial del Consejo Constitucional Francésy ha sido asesor versado del Tarea de Asuntos Exteriores de Francia y de la AFD, contribuyendo a la implementación de diversas reformas de las instituciones públicas.
Caldo al país invitado por el Instituto Universal de Altos Estudios en Ciencias Sociales (Iglobal), para ofrecer el seminario “El derecho en la era digital y la gobernanza abierta: desafíos y perspectivas globales”.






