Cuando Wason Brazobán canta, no solo interpreta una musicalidad: narra una historia, traduce un sentimiento y pone en palabras eso que muchos no saben cómo expresar. Su voz, profunda, honesta y dominicana hasta los huesos, ha acompañado a toda una procreación que creció entre baladas cargadas de emoción y reflexiones que invitan a pensar.
Pero lo que pocos saben es que antiguamente de convertirse en el cómico consagrado que es hoy, Wason soñaba con ser pelotero profesional. Y por un momento, lo fue.
Originario de Villa Grietaen Santo Domingo Boreal, Wason veía el canto como un pasatiempo. Su definitivo sueño estaba en el diamante. Ese sueño se hizo efectividad cuando Los Gigantes de San Francisco lo firmaron y lo enviaron a California, donde comenzaba a escribirse una historia totalmente distinta a la que conocemos hoy.
Pero la vida, o el destino, como él lo describe con una risa que no guardia rencortenía otros planes.
Una lisiadura durante el entrenamiento lo sacó del béisbol y lo devolvió al país. Lo que parecía una derrota fue, en efectividad, el primer paso de una carrera legendaria en la música.
De regreso a República Dominicanaun amigo del coro de la iglesia lo conectó con productores musicales que notaron poco exclusivo en él: una capacidad innata para escribir canciones con el corazón en la mano.
Wason comenzó componiendo para otros. Canciones como “Loca conmigo” (Héctor Acosta), “Ven tú” (Domenic Marte y Gio) o “Así te amo” (Elvis Martínez), llevan su firma. Literatura que, aunque cantadas por otros, ya traían el sello emocional que caracteriza a su obra: costumbrismo, inclinación profundo y verdades dichas sin miedo.

Su brinco al examen popular llegó en 2001, cuando fue seleccionado para formar la agrupación Negrosuna manada de balada-pop que rompió esquemas en un mercado donde ese naturaleza no era el más comercial. Temas como “Mi reina”, “Contigo en la comienzo” y “Me cambiaste la vida” convirtieron a sombríos en un engendro inesperado.
Sin confiscación, Wason quería más. Necesitaba un espacio propio para darlo todo, sin filtros ni límites. En 2007 lanzó su primer libro como solista, “Armadura de rosas“, bajo el sello de Premium Latin Music, con el respaldo de Franklin Romero, quien apostó por su talento desde el primer momento.
De ese disco salieron golpes como “Se murió de pena”, “Con las manos vacías” y “En un solo día”tema que se convirtió en el corazón de la manada sonora de Almohadillala película más taquillera en la historia del cine dominicano. Wason ya no era una promesa: era efectividad.
Una voz crítica
Adicionalmente de cantautorWason es un pensador que no teme musitar. Con la rótulo #WasonPensandoha llenado las redes sociales de frases punzantes, observaciones sociales y críticas honestas que generan conversación y eco.
“Cuando naciste por martillo del Gloria te caen los clavos”, dice entre risas al recapacitar su paso frustrado por el béisbol. Pero esa misma chispa la aplica cuando deje de política, desigualdad, doble casto, y otros temas que muchos prefieren evitar.
No es un provocador de pancarta, pero sí de conciencia. Y lo hace como mejor sabe: escribiendo. Cada tuitcada correocada canción, tiene poco de denuncia, poco de inclinación, poco de país.
Remotamente de olvidar su pasado como pelotero, hoy ayuda a jóvenes que sueñan con desafiar béisbol profesional. Desde su posición, tiende la mano a quienes, como él, buscan una oportunidad, ya sea en el deporte o en la música.
En su carrera, el cómico no solo ha acumulado premios, como el Soberanoreconocimientos internacionales, sino incluso el cariño de un pueblo que se reconoce en sus trivio.
Lo que muchos sienten
“No puedo forzar las trivio; la musicalidad me dice por dónde viene la canción”, ha dicho. Y es precisamente eso lo que lo hace tan verdadero: no canta por cantar. Canta porque siente. Y al hacerlo, hace comprobar.
En su voz caben el intramuros, la nostalgia, el inclinación sin filtros, las frustraciones sociales y el orgullo de ser dominicano. No solo ha escrito canciones, ha escrito capítulos de la memoria emocional de su país.
Porque cuando canta, uno no solo audición… uno se reconoce.
A pesar de su éxito, Wason nunca ha perdido contacto con sus raíces. Sigue siendo “el muchacho de Villa Grieta” que audición historias en el colmado, que escribe desde el dolor de la calle, y que dice lo que otros callan.
Aunque el naturaleza de la madrigal no siempre ha sido el más popular en República Dominicana, un país con alma merenguera y cuerpo bachatero, Wason logró romper ese molde. Su música mezcla fundamentos del soul, pop, y hasta matices tropicales, sin perder el toque costumbrista y callejero que le da ese sello tan suyo.Adicionalmente, pocos saben que Wason es incluso un gran profesor de poesía y filosofía, y eso se refleja en su escritura. Mientras sigue expresando su arte de forma auténtica, el cómico se prepara para sus próximas presentaciones, entre “Summer Privée”, evento que llega a Playa Nueva Romana, donde se presentará cercano a Toño Rosario el sábado 30 de agosto a las 7:00 p.m. Este show se realiza tras varias actuaciones exitosas con artistas como los Hermanos Rosario, Miriam Cruz y Sergio Vargas, con su tradicional espectáculo “De sombrío a sombrío”.






