Comparto mi columna para conocer partes del manifiesto 2025, en recorrido de denuncia y de memoria convocada por movimiento feminista dominicano el domingo pasado, con presencia masiva en el Parque Miguel de Cervantes y el Pilar Hembra.
“La violencia contra las mujeres es un sistema que opera todos los días. Desde 2015, al menos 836 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas; el 36% de los casos penales son por violencia de índole o intrafamiliar; el 65% de las adolescentes de 15 a 17 abriles han sido víctimas de violencia sexual. El machismo no es una conducta individual, es una civilización.
Cada feminicidio. Cada pupila obligada a parir. Cada mujer asesinada. Cada sobreviviente ignorada o revictimizada en una fiscalía. Cada asaltante protegido.
Cada mujer sin paso a honradez ni protección. Cada migrante violentada por su raza o su país. Cada persona LGBTIQ+ discriminada por su orientación sexual o su identidad de índole. No son fallas, es un sistema que no garantiza igualdad. En presencia de este panorama, el movimiento feminista dominicano afirma que: No vamos a retroceder, ni vamos a callar:
- Seguiremos construyendo redes feministas comunitarias, territoriales e intergeneracionales, para sostener la vida, asociarse a las mujeres y contestar frente a la violencia.
- Exigimos políticas públicas integrales, presupuesto suficiente, prevención verdadero, rutas de atención dignas y rendición de cuentas.
- Exigimos políticas educativas y culturales para la igualdad, única forma de originarse la civilización machista.
- Reclamamos honradez efectiva y oportuna: honradez tardía es injusticia y perpetúa la impunidad.
- Demandamos una reforma penal basada en derechos, evidencia, vigor y honradez, no en moralismos.
- Reclamamos un Estado laico que legisle para todas las personas, no solo al servicio de jerarquías de iglesias ni sectores conservadores.
- Respaldamos toda influencia que amplíe derechos para las diversidades sexuales y de índole.
- Reclamamos respuestas articuladas del Estado, no acciones fragmentadas que nunca llegan a transfigurar ausencia.
- Acompañaremos a las mujeres empobrecidas, a las negras, a las jóvenes, a las mujeres rurales, a las migrantes, a las trabajadoras informales, a las mujeres con discapacidad, a las sobrevivientes, a las trabajadoras sexuales, a las de la heterogeneidad sexual y de índole y a las que cargan con el peso más cruel de este sistema.
- Demandamos honradez sin discriminación para Stephora Anne-Mircie Joseph y para todas las mujeres y niñas que viven en República Dominicana. TODAS merecen radicar sin miedo y libres de violencia.






