En los conflictos armados la violencia sexual es usada como una “táctica de conflagración” y aumentó un 25% en 2024, de acuerdo con un referencia de la ONU. Colombia es uno de los países donde se registró un musculoso aumento de agresiones sexuales en el contexto del conflicto entre la partida y las fuerzas armadas.
Desde Colombia hasta Ucrania, pasando por Israel y Afganistánla violencia sexual ha sido utilizadas «como táctica de conflagración», así lo denunció este jueves el secretario universal de la ONU, Antonio Guterres. Los países que encabezan la índice del referencia anual “Violencia sexual en conflicto armado” son la República Centroafricana, la República Democrática del Congo, Haití y Sudán del Sur.
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“La violencia sexual es usada como un mecanismo de terror” dijo a RFI Pilar Rueda, asesora en Condición de la Mecanismo de Investigación de la Dominio Particular para la Paz en Colombia. El trabajo, esmerado a pedido del Consejo de Seguridad de la ONU, compara las cifras de violencia sexual respecto a las del año antedicho.
En Colombia, el referencia reporta un aumento del 68% en 2024 en agresiones sexuales que son cometidas principalmente por grupos guerrilleros, pero igualmente por la policía y las fuerzas armadas.
Rueda aseguró que la violencia sexual es usada principalmente por los hombres, y que es importante el referencia de la ONU porque exhibe la irresponsabilidad de los Estados para combatir este crimen.
“En Colombia lo han vivido las víctimas de conflicto armado. Tenemos algunos avances, por lo menos formales. Estamos trabajando para aplicarlos en la ingenuidad. Para eso fue importante el acuerdo final de paz que se firmó entre el gobierno y las FARC porque es el primer acuerdo que incluyó la violencia sexual”, destacó.
Impunidad
El referencia igualmente señala que habrían estado implicados miembros de la policía y de las fuerzas armadas nacionales, y pide a las autoridades colombianas que agilicen la aplicación de las disposiciones del Acuerdo de Paz de 2016 relativas al artículos y que mejoren el camino a la ecuanimidad para las víctimas.
De acuerdo con la asesora, este crimen aumentó oportuno a la impunidad de más del 94% de los casos y lamentó que ningún país sancione la violencia sexual en conflicto armado. “Los procesos no logran determinar responsabilidades penales. Para las víctimas es muy angustioso y para los victimarios es un incentivo”, lamentó.
Encima de la desidia de justicia, Rueda evidenció que no existen medidas de prevención, “lo que refleja que sigue existiendo una profunda subvaloración de este delito”.
“Es como si dijeran: ‘bueno sí, violaron a la persona, a la mujer, al hombre, al inmaduro o pupila’, pero esa persona sigue viviendo. Y para quien no conoce lo que eso implica en los daños de las emociones y en la salubridad de las víctimas, es como si no fuera agonizante”, lamentó. “Existe una deuda con las víctimas y (es ahí) donde debería ponerse todo el interés”.
Pilar Rueda pidió el establecimiento de métodos de investigación más efectivos, como los que desarrolló el premio Nobel de la Paz, el doctor Denis Mukwege, quien en su hospital atiende a víctimas de desmán y recoge pruebas forenses secreto para tolerar frente a los tribunales a los agresores y así combatir la impunidad.






