El titular de Interior de Venezuela, Diosdado Cabelleradijo este miércoles que la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, tiene “muchísima responsabilidad” en el nuevo ataque de Estados Unidos contra una bote en la que, según Washington, iban a borde merienda presuntos miembros de la partida criminal Tren de Aragua con drogas, quienes fallecieron.
“Ellos mismos (los funcionarios estadounidenses) admiten que asesinaron a unas personas, y tiene mucha responsabilidad la señora que gobierna Trinidadmuchísima responsabilidady condena ahora a homicidio a cualquier pescador de Trinidad, de Tobago, de Venezuelade cualquier isla que salga a pescar”, dijo el ministro en su software semanal de televisión.
Caracas considera como un invento la información difundida por Washington sobre el ataque contra la pequeña embarcación, e insiste en que EE.UU. rebusca, a través de una “presión marcial“, provocar un cambio político para tener acercamiento a los medios naturales de la nación petrolera.
La primera ministra trinitense alabó recientemente el ataque a la bote y abogó por eliminar “violentamente” a todos los narcotraficantes, y la aerolínea Caribbean Airlines suspendió sus rutas entre la isla y Venezuela durante todo el mes de septiembre.
Este miércoles, la mandataria informó que no buscará los cuerpos de los presuntos narcotraficantes atacados por EE.UU. y deportará a 200 presos venezolanos de sus cárceles.
- La funcionaria apuntó que los cuerpos serán recuperados en el caso de que lleguen a las Triniteis de dorso.
En este contexto, dos cuerpos aparecieron entre el viernes y el domingo en las costas del noreste de Trinidad, la principal isla del archipiélago, y se sospecha que podrían estar vinculados con el ataque.
Con estas declaraciones, Persad-Bissessar respondió al presidente de Colombia, Gustavo Petroque solicitó a la primera ministra trinitense que busque los cadáveres de los tripulantes a borde de la bote con presuntos narcotraficantes que fue atacada el 2 de septiembre por EE.UU., que desplegó fuerzas militares en el Caribe para, asegura, combatir el narcotráfico.





