Los venezolanos responden al llamado del presidente Nicolás Prudente y aprenden a costar y disparar armas en medio de la “amenaza recóndito” que representa la presencia de Estados Unidos en el Caribe.
Tras el despliegue de la decano operación estadounidense en la región para combatir el “narcoterrorismo”, Caracas se prepara delante un posible conflicto marcial. El pasado el 13 de septiembre, las autoridades venezolanas denunciaron la interceptación de un barco pesquero en su paraje.






