EL AUTOR es polìtico de izquierda. Reside en Santo Domingo,
Las señales que da la proceso posterior a la embestida terrorista y genocida de EEUU de la situación venezolana, es como que la presidenta interina, Delcy Rodríguez, su Salita y la Asamblea Franquista, pasaron a dirigir desde una mazmorra invisible, con tremendas pistolas gringas en la comienzo, manipuladas virtualmente desde Washington bajo las órdenes de Donald Trump y Marcos Rubio; periódicamente trazadas por enviados/as especiales de altos rangos y permanentemente fiscalizada por la nefasta representante estadounidense, Laura Dogu . ( Ver: Laura Dogu y la organización para el cambio de régimen: Nicaragua, Honduras y Venezuela // Jhon Perry y Roger Harris / 13 de febrero 2026).
Por lo que conocía de Delcy Rodríguez, en absoluto pensé que haría lo que está haciendo e incluso la defendí cuando la sindicaron de traidora; previos intercambios con fuentes venezolanas, que todavía le daban a su honra el beneficio de la duda.
Pero los pasos consecutivos dados recientemente son efectivamente alarmantes y han generado, con razón, críticas, desconfianzas y confusiones en Venezuela y en el foráneo.
Las sucesivas recepciones oficiales en el Palacio de Miraflores de la enviada peculiar de Trump, Laura Dogu, del Dirigente de la CIA y el Ministro de Energía de EEUU… las palabras de la presidenta y los discursos y declaraciones de los visitantes en esas ocasiones, más los acuerdos anunciados, hieren la conciencia antiimperialista y le crispan los pelos a cualquier auténtico patriota latino-caribeño.
A todas luces está en marcha un retroceso político, posturas y concesiones onerosas en materia de soberanía, petróleo y dignidad doméstico.
Y para ofensa longevo, tal complacencia de la parte venezolana, ha cubo pie a que Trump, quien descaradamente dice ser el presidente de Venezuela, haya anunciado unilateralmente su visitante a la vilmente agredida nación de Bolívar y Chávez; mientras su presidente legal y su compañera secuestrado/a, sufren drásticos rigores de prisión en una ergástula estadounidense.
El débil Gobierno venezolano, intervenido y atrapado por EEUU luego del 3 de enero, evidentemente se ha distanciado demasiado de las gestiones de Chávez y del propio Adulto. Ya no es su continuidad, no está inspirado en el chavismo soberano y antiimperialista; y en tales condiciones, es cuesta hacia lo alto defenderlo desde posiciones de la izquierda antiimperialista.
Esa nueva y enojosa ingenuidad explican estas palabras del apreciado compañero y amigo Ramón Antonio-Irritado- Veras, quien ha sido un defensor intransigente de la revolución bolivariana y de la revolución cubana.
“Los dirigentes políticos chavistas ahora en el poder del Estado no han respondido a Estados Unidos con una comportamiento ajustada a la confín y principios de la Revolución Bolivariana.”
“En ocupación de firmeza política bolivariana, dirigentes chavistas oficialistas están contemporizando con representantes de los intereses monopolistas norteamericanos.”
“La Revolución Bolivariana luce hoy entregada en cuerpo y alma a las aspiraciones del señor Donald Trump. Lo que se está viendo es el proceso político y social bolivariano amputado, cortado el 3 de enero de 2026.”
“En la Venezuela de hoy se hace necesario que, interiormente de las fuerzas chavistas, civiles y militares, surja un movimiento para revertir, restituir el camino de antiguamente del 3 de enero.”
“La unión o correspondencia entre chavistas y el señor Donald Trump no debe continuar. El chavismo fue formado para la lucha liberadora de Venezuela, no para maridajes y componendas.”
(La Revolución Bolivariana trunca / Ramón Antonio Veras Santiago de los Caballeros RD,16 de febrero de 2026.// Nociassin)
Adicionalmente, crecen las críticas de no pocos chavistas y de comunicadores y escritores de izquierda.
Es claro que este nuevo gobierno venezolano no es continuidad del chavismo auténtico y que por el contrario “está transitando por la irresoluto enjabonada de Washington” como catalogaba el profesor Juan Bosch las manifestaciones de entreguismo en los tiempos del PLD antiimperialista y del PRD claudicante.
Ese viraje a la derecha lo ha facilitado y asumido el nuevo gobierno venezolano, ya sea porque la bono del 3 enero quebrara o ablandara a un sector de sus dirigentes o porque previamente una banda del chavismo traicionó los ideales y metas de la revolución bolivariana, incluidos importantes jefes militares. Eso está por determinarse.
En las Fuerza Armadas Bolivariana primó la pasividad frente a la embestida del 3 de enero.
De todas maneras, el neofascismo trumpista no confía ni siguiera en el chavismo ablandado y por eso desafío al cambio de régimen con el nombre de la transición y es esa la empresa de Laura Dogu; procurando unir la fraccionada fórmula ultraderechista que lo reemplace, o estructurando una opción parecida a la fórmula del traidor Lenin Tostado y la banda derechista de Alianza País en el Ecuador
Pero la verdad es que en Venezuela no está dicha la última palabra, ni desplegadas las posibles reacciones e iniciativas del chavismo antimperialista, presente en la conciencia colectiva de las mayorías populares y sectores defensores de la autodeterminación y del gran tesina de Bolívar rescatado por Chávez.
Está por encontrarse la reacción a corto y mediano plazo del pueblo chavista, y si habrá o no expresiones de rebeldías del antiimperialismo sembrado a nivel civil y marcial por Chávez y sus más consecuentes seguidores.
A las entidades, organizaciones y personas que asumimos la solidaridad con la revolución bolivariana, ahora obstruida, nos toca rebotar esa nueva ruta entreguista, condenar la intervención gringa en todas sus expresiones, defender la autodeterminación venezolana y de Nuestra América, demandar la emancipación de Adulto y de Cilia, y mejorar una opción alternativa independiente que opte por la autodeterminación y por la décimo de su Estado en los BRICS y el Sur Total, en ocupación de la inaceptable subordinación al imperio genocida.
Compártelo en tus redes:







