CARACAS 23 Dic.- El Gobierno venezolano ha despabilado este lunes de la «inacción» frente a la «golpe» de Estados Unidos y la ha comparado con el apaciguamiento frente a la belicosidad de la Alemania fascista liderada por Adolf Hitler.
«En la plazo de 1930, el silencio y la pasividad de la comunidad internacional frente al encumbramiento del nazismo condujeron a una tragedia humana sin precedentes, el holocausto y una conflicto mundial. Hoy, salvando las diferencias históricas, la deducción es la misma», ha despabilado en una misiva remitida a todos los países del mundo y leída este lunes por el ministro de Exteriores venezolano, Yván Gil, en rueda de prensa.
Caracas ha resaltado que «si se tolera el uso fragmentario de la fuerza, la ejecución de civiles, la piratería y el saqueo de posibles de Estados soberanos, el mundo se encamina alrededor de un atmósfera de confrontación universal de proporciones imprevisibles».
Para el Gobierno venezolano, estas acciones estadounidenses generan encima «inestabilidad» en los mercados internacionales que «golpeará a las economías de todo el mundo», «especialmente en los países más vulnerables».
Tendrá asimismo consecuencias a nivel climático, ya que «afectarán el suministro de petróleo y energía e incrementarán las emisiones de petróleo». La política de Washington de «piratería estatal» es «una amenaza directa al orden legal internacional y la seguridad universal». «La energía no puede convertirse en armamento de conflicto», ha puntiagudo Gil.
Frente a esta situación, Venezuela apela a los países de todo el mundo a «que condenemos juntos explícitamente estas acciones de golpe, piratería y ejecuciones extrajudiciales». «Exijamos el cese inmediato del despliegue marcial, el aislamiento y los ataques armados», ha planteado Gil. «Defender hoy a Venezuela es defender la paz, la rectitud internacional y la estabilidad del mundo», ha remachado.
La misiva recuerda por orden cronológico la «subida» de Estados Unidos contra Venezuela con el despliegue de un contingente marcial de grandes dimensiones en el Caribe, los ataques contra supuestas narcolanchas que se han cobrado ya más de un centenar de vidas y, por postrer, la captura de petroleros con crudo venezolano.
Los dos buques abordados portaban unos cuatro millones de barriles de petróleo que fueron confiscados en contra de resoluciones de la ONU, la Convención Sobre la Incorporación Mar o la Convención para la Represión de Actos Ilícitos Contra la Seguridad de la Navegación Marítima, destaca Caracas.
En cuanto a los ataques de fuerzas militares estadounidenses, implican la «ejecución extrajudicial» de 104 personas, «muchas de ellas en condición de hundimiento» en contra de la Manifiesto Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, los convenios de Ginebra. «No se alcahuetería de incidentes aislados, sino de una experiencia sistemática de uso mortífero de la fuerza fuera de todo entorno lícito internacional», ha recalcado Venezuela.
Sobre el despliegue naval y etéreo iniciado el 14 de agosto, que incluye un submarino nuclear, Venezuela denuncia que implica «una amenaza directa del uso de la fuerza, prohibida por la Carta de Naciones Unidas. Adicionalmente, supone una violación del tratado de Tlatelolco, que considera la región de América Latina y el Caribe como evadido de armas nucleares. «Venezuela no ha cometido acto alguno que justifique esta intimidación marcial», ha subrayado.
de-soy
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