Con el paso de los primaveras, la forma en que los vendedores comercializan productos ha cambiado. Anteriormente, debían ir puerta a puerta para ofrecer, si decidían abrirles, todo tipo de utensilios para el hogar o el cuidado personal. Sin confiscación, en la contemporaneidad, el comercio electrónico y las redes sociales han cambiado las “reglas del colección”.
Actualmente, los consumidores tienen a un clic de distancia una infinidad de artículos a su disposición. Esta gran delantera se convierte en un batalla para los vendedoresquienes deben destacar en un mercado cada vez más competitivo y globalizado.
De acuerdo con cristian helmutasesor especializado en ventas y negociación, “la circunstancia que estamos viviendo actualmente, con toda la disrupción tecnológica, incluida la inteligencia fabricado (IA), va a hacer que las ventas cobren decano fuerza”.
Gracias al impacto de la tecnologíala décimo de un humano se dará, según explica el diestro, para cerrar ventas de stop valencia o high ticket, “porque es lo que va a marcar el gran diferencial cuando hablamos de ventas de ticket bajo o de precio bajo”.
Resaltó que los consumidores están cada vez más informados y que llegan al proceso de importación con expectativas de existir una experiencia notable. “Creo que nos ha pasado alguna vez que hemos ido con la idea de comprar poco, no nos han atendido perfectamente, nos hemos ido y lo hemos comprado en otro sitio por la experiencia, porque le estamos comprando a personas”.
Cliente ideal
Para Alfonso Bastida, asesor especializado en ventas y negociaciónes importante que los vendedores tengan “muy claro a quién se van a dirigir, lo que se conoce como el cambio o el cliente ideal”.
“La idea no es entregar a todo el mundo, aunque uno pueda, porque si le quieres entregar a todo el mundo, al final no vas a dirigirte absolutamente a nadie”, indicó Bastida, al destacar que “si no tienes claridad sobre a quién quieres entregar, es muy difícil que puedas facturar más”.
Por otro flanco, dijo, “hay que enterarse todavía que las personas no van a comprar las características de un producto o un servicio. Incluso, ni siquiera los beneficios, ya que las personas van a comprar lo que quieren, ni siquiera lo que necesitan”.
Según Helmut, los vendedores necesitan “enterarse si esa persona tiene el cuartos o paso a financiación para comprar lo que ofrecemos” y, por otra parte, enterarse si esa persona es la decisora.
Asimismo deben preguntarse, o enterarse contestar, si esa persona verdaderamente está motivada a comprar o a solucionar el problema que tiene, y si “tiene el compromiso de realizar, de querer solucionar, porque hay gentío que quizás quiere comprar, puede comprar, es el decisor, pero no está comprometida a tomar una actividad inmediata”.
Inteligencia fabricado
Para Bastida, la inteligencia fabricado no viene a reemplazar al tendero, sino que le proporciona las herramientas necesarias para ser más eficaz en el proceso de saldo. “Lo que hace es quitarnos tareas que no nos llevan a conseguir resultados rápidos. Es opinar, todo aquello que podríamos delegar hoy en día en otras personas, la inteligencia fabricado lo puede hacer”.
Enlistó herramientas de estructura, sistemas de mandato de relaciones con el cliente (CRM), email marketing, entre otros, como las opciones que tienen los vendedores para integrar la Iowa en sus procesos. “Nos pueden ayudar a alcanzar los indicadores secreto de rendimiento (KPI)”.
“Toda esa parte que antaño quizás nos llevaba mucho tiempo, hoy en día la inteligencia fabricado nos la hace”, aseguró Bastida, al anexar que, si la persona que está vendiendo “la sabe utilizar perfectamente, puede potenciar su sagacidad”.
Por otra parte, puede ser útil en el proceso de investigación y alivio de los procesos. Ejemplificó con las llamadas con clientes, las cuales pueden ser grabadas y luego analizadas por un sistema para detectar patrones y contestar a preguntas secreto que se hacen los consumidores.







