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El pestillo de las elecciones de medio término en Estados Unidos transcurrió este martes bajo un clima de tensión, afectado por amenazas de artefacto en centros de votación de Nueva Suéter, un equivocación en los padrones electorales en Pensilvania y las acusaciones de fraude del presidente Donald Trump contra el sistema de voto por correo en California.
Aunque la votación se desarrolló con normalidad en la mayoría del país, la atención se centró en las elecciones a director de Nueva Suéter y Virginia, la alcaldía de Nueva York, los comicios para la Corte Suprema de Pensilvania y los referendos sobre control de armas en Maine. En California, el Partido Republicano mostró específico interés en una iniciativa de redistribución de distritos, planteada como respuesta al intento de Trump de redibujar líneas congresionales en estados bajo control republicano.
En Nueva Suéter, las autoridades actuaron con ligereza en presencia de una serie de amenazas de artefacto que resultaron ser falsas. La teniente gobernadora y principal funcionaria electoral del estado, Tahesha Way, informó que se enviaron correos electrónicos intimidatorios a siete condados, entre ellos Passaic. Este zaguero figura entre los monitoreados por el Unidad de Probidad, que desplegó observadores a solicitud del Partido Republicano.
Way aseguró que “no existen amenazas creíbles en este momento”. El fiscal normal Matthew Platkin indicó que varios centros de votación ya reanudaron operaciones, mientras que a otros electores se les orientó venir a recintos alternos. Las fuerzas del orden respondieron en cada sitio afectado para certificar la seguridad de los votantes y la continuidad del proceso.
Tensión entre Trump y California
Mientras Nueva Suéter lidiaba con las falsas alarmas, Donald Trump volvió a arremeter contra California, un estado que ha perdido en tres ocasiones y donde cuestiona constantemente el voto por correo, pese a la yerro de pruebas de fraude.
El Unidad de Probidad desplegó observadores en cinco condados del estado, lo que desató nuevas críticas del mandatario, quien en su red social calificó el proceso electoral como “ARREGLADO” y advirtió que estaba “bajo una revisión judicial y criminal muy seria”.
El director Gavin Newsom replicó calificando a Trump como “una persona totalmente valeverguista que rebusca difundir información falsa”. Por su parte, la secretaria de Estado Shirley Weber llamó a la calma: “Parece ser otra afirmación sin fundamento. Los votantes de California no se dejarán engañar por intentos desesperados e infundados de desacreditar nuestra democracia”.
En Pensilvania, el condado de Chester, de tendencia demócrata, registró un error que dejó fuera del padrón a cerca del 20% de los votantes, es sostener, unos 75.000 ciudadanos sin afiliación partidaria. Las autoridades distribuyeron de inmediato libros de votación complementarios y ofrecieron boletas provisionales hasta que se resolviera la rotura.





