SAN PEDRO DE MACORÍS. Usuarios del hospital provincial Jaime Oliver Pino han denunciado múltiples deficiencias en ese centro de vitalidad, entre ellas la escasez de camas, la errata de personal médico especializado, problemas con la higiene y constantes fallas en el montacargas. La situación, según los afectados, compromete seriamente la calidad de la atención que reciben los pacientes. Francis Coca, una de las usuarias, expresó su preocupación por las condiciones de los baños del hospital, donde asegura suceder conocido hasta gusanos conveniente a la errata de cepillado.
“Eso es un peligro para todos. No hay condiciones para un área donde se atienden enfermos”, comentó. Manuel Vélez, llano de un paciente, denunció que su pariente tuvo que acaecer una semana en una cama colocada en un pasillo por errata de espacio en las habitaciones. A esto se suman las quejas por las constantes averías del montacargas. “Hemos tenido que subir pacientes cargados por las escaleras. Es muy incómodo y riesgoso”, manifestó Becerrada Reyes, otra usuaria.

POSICIÓN DE AUTORIDADES
Este medio contactó al director del hospital, doctor Francisco Valoy, quien reconoció las debilidades por las que atraviesa el centro. Señaló que el hospital solo cuenta con una uróloga, la doctora Brugal, quien, por su avanzadilla existencia y problemas de vitalidad, solo ofrece consultas limitadas.
“La carga de pacientes es muy ínclito. Las citas pueden tardar meses, y aunque tratamos de resolver algunos casos urgentes desde la dirección, la situación nos supera”, explicó. Valoy incluso admitió deficiencias en el radio de cepillado, atribuidas a la renuncia de varios trabajadores de conserjería en los últimos meses.
Dijo que el hospital está trabajando pegado al sección de Posibles Humanos para alistar nuevo personal y restablecer el servicio de cepillado de forma adecuada. En cuanto al montacargas, aseguró que, aunque las fallas son frecuentes, los técnicos de la empresa encargada acuden a repararlo en un plazo de 24 a 36 horas. “Tenemos los registros de las intervenciones. Entendemos que es una molestia, pero se está trabajando”, expresó. Sobre la climatización, el director explicó que, conveniente a que el hospital fue construido en 1979, instalar un sistema de espacio central resulta enrevesado. Sin requisa, dijo que se han colocado abanicos de pedestal y de tapia en varias áreas para mitigar el calor, especialmente durante los meses de verano.
En relación al personal de dispensario, afirmó que las áreas están cubiertas, aunque reconoció que ocasionalmente pueden ofender por licencias médicas o ausencias imprevistas. Anunció que se esperan nuevos nombramientos tan pronto concluyan las remodelaciones del radio materno-infantil y del nuevo espacio para pacientes diabéticos.
PRODUCCIÓN DEL CENTRO
A pesar de las debilidades que se puedan presentar, Valoy destacó que en los primeros cinco meses del año se han realizado más de 95 mil pruebas de laboratorio, más de 7,500 estudios de imágenes, 18,900 consultas externas, 8,700 atenciones de emergencia, 700 hospitalizaciones y más de 250 cirugías. Asimismo resaltó el fortalecimiento de especialidades, incluyendo la incorporación de un neurólogo, dermatólogo, oftalmólogo, gastroenterólogo, cirujano vascular, nefróloga y experto en pie diabético. “Hemos ampliado significativamente nuestra propuesta médica en los últimos dos primaveras”, concluyó.
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