La Corte Suprema de Estados Unidos analiza si los proveedores de internet deben ser responsables cuando los usuarios comparten canciones sin permiso, en un caso que involucra canciones de Beyoncé, Justin Timberlake y Britney Spears.
El sumario entre Cox Communications y Sony Música podría cambiar la forma en que millones de estadounidenses usan la red y concretar responsabilidades esencia de la industria tecnológica y musical.
El caso se originó a posteriori de que un grupo de Virginia determinara que Cox era responsable de violar más de 10,000 derechos de autor, imponiendo un veredicto de 1,000 millones de dólares. Las discográficas acusan a Cox de permitir deliberadamente el intercambio de música ilegal y de no tomar medidas para desconectar a los infractores.
Argumentos de las partes
Cox Communications, que atiende a más de 6 millones de clientes, argumenta que responsabilizar a los proveedores de internet los expondría a un tromba de demandas y los obligaría a cortar el servicio incluso en hospitales, universidades y bibliotecas cuando un solo afortunado infringe la ley.
“Convertir a los proveedores de internet en la policía del comportamiento delictivo en la red causaría estragos en grandes cantidades de usuarios inocentes”, dijo Josh Rosenkranz, abogado de Cox.
Por su parte, Sony Music y otros sellos sostienen que los proveedores tienen la obligación de desconectar a los usuarios sospechosos de compartir archivos ilegales. “Sin ninguna responsabilidad, Cox podría tomar decenas de miles de avisos de derechos de autor y tirarlos a la basura”, señaló Paul Clement, abogado de Sony.
Implicaciones legales y precedentes
El caso tournée en torno a la “responsabilidad secundaria”: hasta qué punto una empresa puede ser responsable por la conducta ilegal de sus clientes.
Históricamente, la Corte Suprema ha intervenido en casos similares. En 2005, determinó que empresas como Grokster eran responsables por fomentar el intercambio ilegal de archivos. En 2023, en cambio, falló que Google, Twitter y Facebook no eran responsables de ayudar en ataques terroristas, aunque sus algoritmos dirigieran a usuarios a contenido de ISIS.
Con información de Infobae.
Por: Yari Araujo








