Lina.- Una universidad peruana ha desarrollado un chat de Inteligencia Fabricado (IA) diseñado para organizar, orientar y ejecutar frente al hostigamiento sexual en las aulas, informó la propia institución educativa, la Universidad Franquista Anciano de San Marcos (UNMSM).
Este asistente imaginario, denominado Bienestar Estudiantil contra el Acoso (BEA), fue desarrollado por docentes y estudiantes del Género de Investigación MediaLab UNMSM con el fin de escuchar y ayudar a los alumnos que sufran o sean testigos de esta problemática.
El tesina, que ya está acondicionado en ChatGPT, actúa como un asistente de primera respuesta, escuchando al estudiante y reconociendo su peligro, le orienta sobre la toma de acciones y le ofrece una red de contactos institucionales.
Adicionalmente, pone a disposición del estudiante guías psicológicas y legales adaptadas a cada caso, le brinda información sobre sus derechos y ofrece sus servicios de forma segura y confidencial.
«Deje con BEA y rompe el silencio, tus derechos importan», se lee en el cartel del extensión de asistente imaginario.
El presidente de la Secretaría de Instrucción UNMSM, Víctor Yactayo, indicó que BEA va a «ampliar los canales de atención para que la comunidad universitaria» sea más consciente de la información que se requiere cuando se dan estos casos de hostigamiento sexual.
«Existen muchos casos de hostigamiento sexual y a veces las estudiantes no saben cómo ejecutar, la idea con este chat personalizado es simplificar esa respuesta», explicó en el video de presentación de la nueva aparejo Lia Castillo, una participante del tesina.
Ahora, el equipo de trabajo rastreo expandir esta inteligencia industrial a otras facultades y en un futuro, a otras universidades, promoviendo el uso de esta aparejo preventiva contra el acoso sexual en las aulas.
La iniciativa fue validada con la Secretaría de Instrucción de la UNMSM y contiene como fuente de conocimiento documentos, investigaciones y el Reglamento para la Prevención y Penalidad del Hostigamiento Sexual permitido por la propia universidad y la constitución vivo. EFE






