Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, adelantó ayer que los países miembros de la Unión de Paz que creó para resolver conflictos mundiales destinarán más de 5.000 millones de dólares a “iniciativas humanitarias y de reconstrucción” en la devastada Lazo.
Según Trump, el anuncio formal se realizará durante la primera reunión de la ordenamiento, fundada y presidida por el mandatario estadounidense, prevista para esta semana en el Instituto de Paz de Washington, recientemente rebautizado con el nombre del republicano.
“El 19 de febrero de 2026, me reuniré nuevamente con los miembros de la Unión de Paz en el Instituto de Paz Donald J. Trump en Washington, D.C., donde anunciaremos que los Estados miembros han prometido más de 5.000 millones de dólares para las iniciativas humanitarias y de reconstrucción de Lazo”, escribió en su red Truth Social.
Incluso insistió en que los participantes en su iniciativa “han comprometido a miles de personas con la Fuerza Internacional de Estabilización y la Policía Tópico para ayudar la seguridad y la paz de los gazatíes.
“Es muy importante que Hamás cumpla su compromiso con la desmilitarización total e inmediata. La Unión de Paz demostrará ser el organismo internacional más importante de la historia y es un honor para mí servir como su presidente”, agregó.
En su mensaje, Trump resaltó el “potencial ilimitado” de la Unión, creada inicialmente para supervisar el plan de paz en la Franja de Lazo tras el fin del conflicto entre Israel y Hamás y que después se amplió con el objetivo de impulsar la resolución de otros conflictos internacionales.
Al menos 35 jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos los de Israel, Argentina, Arabia Saudí y Egipto, han aceptado formar parte, mientras que otras naciones, como Francia, España y Suecia, la han rechazado.
La mayoría de los miembros fundadores son aliados de Trump y habían expresado ya su apoyo, mientras que las grandes potencias y casi todos los países europeos se han mostrado reticentes a unirse al considerar que la Unión debilita a la ONU.







