Cleyvis natera tenía diez abriles cuando emigró desde República Dominicana a Estados Unidos, sin dialogar inglés y sin imaginar aún que las palabras podían ofrecerle un espacio en el mundo.
En séptimo calidad comenzó a archivo con avidez, pero pronto se percató de que ninguna de aquellas historias narraba lo que vivían familias migrantes como la suya. Fue entonces cuando empezó a preguntarse si, quizás, algún día, ella misma podría contarlas.
En su caso, la pasión por las palabras nace de las raíces, de esa herencia vocal tan viva en el Caribe. Para ella, los momentos difíciles —como acertadamente saben los dominicanos— se sobrellevan contando historiashaciendo chistes, hablando uno con otro.
Esa costumbre de contar a resistir la ha acompañado siempre.
Estudió Psicologíasin alejarse nunca de la escrituray más delante cursó una ingenio en Bellas Artes y Ficción en la Universidad de Nueva York (NYU). Salió de ese software con una novedoso terminada y una agente literaria, pero no logró publicarla.
Aun así, no soltó la idea. Quince abriles a posteriori, su segundo intento sí encontró camino: en 2022 publicó Neruda en el parqueel volumen con el que dio inicio formal a su carrera como escritor.
Lás historiasdice, le llegan desde su propia vida. Suelen comenzar con humor, pero pronto avanzan cerca de zonas más densas e incómodas. Abordan lo que significa ser mujerconstruir un hogar, convivir con el machismo, y cómo en muchas de nuestras culturas los conflictos se silencian.
En su obra lo íntimo y lo estructural se entrelazan. Escribe sobre vínculos familiarestensiones sociales —la gentrificación, el turismo, el capitalismo— y sobre cómo la civilización, el color de piel y el espacio de origen marcan nuestras decisiones, relaciones e identidades, sobre todo desde la diáspora.
Esa examen crítica y afectiva se despliega todavía en Gran Paloma Resortsu más nuevo novedosoambientada en un resort de suntuosidad en República Dominicana. Allí vuelve a muchos de sus temas recurrentes: el privilegio, las clases sociales y la precariedad profesional que enfrentan tantas mujeres.
Colabora con medios comoThe New York TimesYRevista de tiempoy es profesor de escritura en Barnard College de la Universidad de Columbia.
Incluso imparte clases de humanidades Y civilización latina en Universidad Estatal de Montclairdonde forma parte del equipo que impulsa una ingenio en humanidades bilingüe.
Para ella, aclarar caminos a nuevos escritores es esencial: desea que las voces del Caribe —tan ricas en talento e imaginación— encuentren menos barreras y más lectores.
Cleyvis natera participó en la primera tirada del Festival Mar de Palabrasen Santo Domingo. Llegó con dudas: se preguntaba si aquí, en su país procedente, la verían como autora dominicana.
Pero bastaron unos minutos de conversación con el divulgado para disiparlas. Encontró empatía, curiosidad Y audición genuina. Desde la diáspora, con las raíces intactas, sigue tejiendo puentes entre voces, orillas y memorias.






