EL AUTOR es periodista. Reside en Santo Domingo.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha presentado un plan que procura alcanzar un cese el fuego definitivo en la Franja de Lazo, que en primera instancia no parecería una gran conquista para los ciudadanos que aún quedan en ese asediado comarca.
De hecho, el plan de la Casa Blanca significaría una rendición casi sin condiciones del movimiento palestino que activa en la Franja, al significar un desarma total y la actos entrega de su existencia.
Pero dada las condiciones en que se desenvuelve la vida universal del comarca y la propia subsistencia de Hamas, parecería el mal beocio para un movimiento no carece en lo total de posibilidades de percibir en el plano marcial.
Esto ha quedado más que evidenciado casi dos abriles luego del ataque de Hamas al comarca israelí, donde murieron cientos de personas, muchas resultaron heridas y unas 200 quedaron en manos del movimiento en condición de rehenes, quedando todavía una parte ignorada en poder del rama.
La desproporcionada reacción de Israel ha significado el homicidio masivo de una cantidad indeterminada de personas, gran parte de ellas mujeres y niños no combatientes, trabajadores de la salubridad, voluntarios, periodistas y cientos de otras personas que carencia tenían que ver con Hamas.
Exterminio
Dada la desigual fuerza en una lucha que no se puede determinar como guerrilla sino extermino, a los líderes de Hamas que no han podido ser alcanzados por el fuego israelí, les convendría aceptar la propuesta de Trump por el perfectamente de lo que aún queda en pie en Lazo.
Ahora perfectamente, conociendo el talante criminal de Pequeño Netanyahu, es posible que el liderazgo de Hamas recele de la buena fe de este individuo, para quien la guerrilla actúa como un seguro para su propia supervivencia.
Es en este círculo donde el liderazgo del presidente Trump deberá poner su carta más arriesgada, pues Netanyahu—cuando observe que los motivos de su guerrilla han desaparecido—se inventará alguno para reanudar los ataques.
En estas condiciones, lo único que viabilizaría un acuerdo actual al que Hamas pudiera avenirse, sería procurar la salida de Netanyahu del gobierno hebreo, y ser sustituido por un líder menos sanguinario.
Sin incautación, esta parece una salida poco probable, pues Netanyahu sabe que una vez resuelto el problema militarista en Lazo, a él le retraso la calabozo.
Nelsonencar10@gmail.com
JPM
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