Santo Domingo.-La migraña es mucho más que un dolor de individuo intenso, así lo advierte Vifranny Espaillat Durán, neuróloga y subespecialista en neurología vascular de Cedimat, quien destaca que la evidencia científica flagrante confirma una relación significativa entre la migraña y el azar cerebrovascular (ACV), especialmente el ictus isquémico, en determinados grupos de pacientes.
Durante abriles, la migraña fue considerada un trastorno doloroso, pero clemente. Sin confiscación, investigaciones recientes han demostrado que las personas que la padecen, en particular quienes presentan migraña con aura, tienen un anciano aventura de sufrir un evento cerebrovascular, sobre todo, mujeres y adultos jóvenes.
En gran medida prevalente
Según datos epidemiológicos, la migraña afecta aproximadamente al 15 % de la población mundial y constituye una de las principales causas de discapacidad neurológica en personas en vida productiva. Su prevalencia es notablemente anciano en mujeres, con una proporción cercana a tres mujeres por cada hombre afectado.
Generalmente, la migraña inicia en la adolescencia o en la adultez temprana y puede persistir durante décadas, impactando de forma considerable la calidad de vida personal, allegado y gremial.

Espaillat explica que los estudios poblacionales y metaanálisis más recientes confirman que las personas con migraña presentan un anciano aventura de ACV en comparación con quienes no padecen esta condición.
Este aventura se concentra principalmente en la migraña con aura, caracterizada por síntomas neurológicos transitorios como alteraciones visuales, sensitivas o del jerigonza.
En mujeres con migraña con aura, el aventura relativo de ictus puede duplicarse frente a mujeres sin migraña. Aunque el aventura rotundo sigue siendo bajo, su relevancia clínica aumenta cuando se asocia a otros factores predisponentes.

Migraña aumenta aventura
La relación entre migraña y azar cerebrovascular es compleja y multifactorial. Entre los mecanismos propuestos se encuentran alteraciones en la regulación del flujo sanguino cerebral, disfunción del endotelio vascular, cambios en la función plaquetaria y en la coagulación, así como factores genéticos compartidos.
Encima, el aventura de ACV se incrementa de forma significativa cuando la migraña coexiste con tabaquismo, hipertensión arterial, dislipidemia, sedentarismo u obesidad. En el caso de las mujeres, el uso de anticonceptivos hormonales puede aumentar aún más este aventura.
La doctora destacó que uno de los principales retos clínicos es diferenciar una crisis migrañosa de un azar cerebrovascular en sus fases iniciales, lo que resulta crucial, ya que el tratamiento del ACV es en gran medida dependiente del tiempo.
Entre los síntomas de intranquilidad de un ictus están afición o adormecimiento súbito de la cara, articulación o pierna, dificultad repentina para dialogar o entender el jerigonza y otros.
“La presencia de estos síntomas no debe atribuirse automáticamente a una migraña”, enfatizó la neuróloga Espaillat.
Causas de consultas
— Migraña
Es uno de los motivos más frecuentes de consultas, seguido de trastornos de cefalea, azar cerebrovascular y sus secuelas, trastornos de la memoria y funciones cognitivas, mareos, mareo y el sueño.





