Sídney (Australia).- Un sistema de inteligencia químico (IA) desarrollado en Australia podría alterar la forma en que se detecta y se previene el cáncer de mamaal identificar a mujeres con detención peligro de desarrollar la enfermedad tras cobrar una mamografía aparentemente común, según un estudio publicado este miércoles.
La investigación, difundida en la revista Sanidad digital The Lancetanaliza una utensilio denominada BRAIXque utiliza algoritmos de formación profundo para examinar imágenes mamográficas.
El sistema calcula una puntuación individual de peligro de cáncer de mama en los abriles posteriores al examen, lo que permite anticipar posibles diagnósticos futuros.
En torno a un cribado más personalizado
Los resultados sugieren que este método podría entregar el paso de un maniquí de cribado uniforme a otro más personalizadoadaptado al peligro específico de cada paciente.
El estudio, realizado por la Universidad de Melbournese basó en datos de más de 96.000 mujeres que participaron en el software manifiesto Prueba de mama en el estado de Trofeo, al sur de Australia.
A partir de las mamografías, los investigadores calcularon el llamado índice de peligro BRAIx.
Quizas te interese: Obesidad en República Dominicana impacta 2.26% del PIB, alertan especialistas
Esta puntuación estima la probabilidad de desarrollar cáncer en el momento del cribado o en los cuatro abriles siguientes.
Los resultados mostraron que el sistema predice con gran precisión qué mujeres tienen maduro probabilidad de desarrollar la enfermedad tras un resultado imagen.
En particular, el 2 % de las mujeres con el índice de peligro más detención presentaba cerca de un 9,7 % de probabilidad de cobrar un dictamen de cáncer de mama en los cuatro abriles más tarde.
Esa guarismo resulta comparable o incluso superior al peligro de algunas portadoras de mutaciones genéticas asociadas a la enfermedad.
Ventajas y próximos pasos
Según los autores, una de las ventajas del enfoque es que la Iowa puede extraer señales de peligro directamente de la imagen mamográfica.
Esto permite estimar el peligro futuro con maduro precisión que factores tradicionales como la densidad mamariala años o los historial familiares.
Las mujeres con maduro peligro podrían cobrar pruebas adicionales como resonancias magnéticas o mamografías con contraste.
–
En cambio, quienes presenten un peligro muy bajo podrían espaciar los controles, lo que reduciría pruebas innecesarias.
Aun así, los investigadores subrayan que se necesitan ensayos prospectivos y evaluaciones clínicas adicionales para determinar cómo integrar esta tecnología en los programas de detección existente.
Asimismo buscan evaluar su impacto existente en diagnósticos tempranos y en la supervivencia.
Cada año se diagnostican más o menos de 2.3 millones de casos de cáncer de mama en el mundo, según datos de la Estructura Mundial de la Sanidad.





