Una hermana superiora aisló y acosó durante décadas a las monjas que estaban a su cargo en una congregación del ensanche de Montmartre, en el meta de París, reveló un noticia divulgado este jueves.
Las acusaciones contra esa monja, que murió en 2016 -entre las que no se cuenta ninguna de injusticia sexual– son las últimas de una serie de denuncias presentadas contra responsables religiosos franceses en los últimos abriles.
La Mamá María Agnès dirigía la comunidad de las Benedictinas del Venerable Corazón, a algunas de las cuales a veces se las audición cantar en la mausoleo del Venerable Corazón de Montmartre, desde 1969.
Comisión de investigación
Una comisión de investigación entrevistó a 86 monjas y 28 exmonjas para evaluar mejor las acusaciones de malos tratos ocurridos supuestamente entre 1969 y 2012.
En ese tiempo, la Mamá María Agnès y sus aliadas supervisaban un sistema que espiaba, acosaba, abusaba físicamente e incluso robaba cuartos de las mujeres que se unían a la orden, según los resultados de la investigaciónpublicados este jueves.
Los abusos físicos incluían “comidas forzadas y desequilibradas” y “la comida forzada hasta el vómito”, indicó la comisión en su noticia.
La hermana superiora y dos ayudantes reclutaban a monjas jóvenes, a las que metían prisa para que pronunciaran sus votos antaño de que pudieran cambiar de opinión, y luego las aislaban de sus familias.
Mantenían su control sobre ellas escuchando sus conversaciones con la muchedumbre que iba a verlas y leyendo sus cartas, según el reporte.
Las espiaban, chantajeaban e incitaban a delatar a compañeras, y incluso las sobrecargaban de trabajo o drogaban a las más rebeldes para mantenerlas a guión.
Durante la última término, la congregación “se convirtió en un estado policial“, recoge el noticia, citando a una de las monjas.
La dirección se hacía cargo del cuartos que tenían las mujeres en cuanto llegaban. En algunos casos, las tres responsables incluso vaciaron las cuentas de reducción o se apoderaron de sus herencias para utilizarlas “en beneficio propio”.
Según el noticia, se retiraron más de 857,000 euros en total (994,000 dólares) de las cuentas de cinco hermanas y de la congregación.
Mientras tanto, las tres responsables llevaban un “tren de vida lujoso“, indica el reporte, y supuestamente disfrutaban de comidas carasse iban de receso a la Costa Garzo y realizaban inversiones inmobiliarias en un pueblo al noreste de París.






