Los Ángeles (EE.UU.), (EFE).- La comedia dramática ‘One Battle After Another’ fue la gran triunfadora de la 98.ª publicación de los Óscar, que finalmente reconocieron el talento de Paul Thomas Anderson, uno de los directores más prestigiosos de Hollywood pero menos premiados por la Entidad.
El filme de Anderson se llevó seis Óscar frente a los cuatro de la que era la gran favorita, ‘Sinners’, de Ryan Coogler, que llegó a la garbo con el aval de sobrevenir conseguido el récord de nominaciones de la historia de los premios, con 16 candidaturas.
Mientras que en el apartado internacional ‘Sentimental Value’ venció a la española ‘Sirat’ y a brasileña ‘O Agente Secreto’.
EL RECONOCIMIENTO
Pero si poco destacó en esta publicación es que Finalmente la Entidad otorgó a Anderson un registro que le había sido esquivo en merienda ocasiones anteriormente.
‘One Battle After Another’ venció en los apartados de mejor película, mejor dirección, mejor guion adaptado, mejor actor secundario (Sean Penn), mejor montaje y mejor casting —una categoría que este año se estrenó—, y el divulgado explotó en aplausos para investigar a uno de los directores más apreciados de la industria.
Ha sido tal el impacto de la película que la ceremonia se cerró con una ámbito pregrabada en la que el presentador de la garbo, Conan O’Brien, recrea una secuencia del filme en la que el ruin, interpretado por Penn, recibe su apropiado.
Antiguamente de las nominaciones de este 2026, la Entidad había considerado a Anderson merienda veces para usar una estatuilla en distintas categorías —la primera en 1998 por mejor guion llamativo por ‘Boogie Nights’—, pero nunca lo había conseguido. Este domingo se alzó con tres premios directamente para él, los de película, dirección y guion adaptado por trasladar al cine la novelística ‘Vineland’, de Thomas Pynchon.

Leonardo DiCaprio, que da vida al protagonista de la película, Bob Ferguson —un exrevolucionario que proxenetismo de excluir a su hija de las garras de un supremacista blanco interpretado por Penn—, aplaudió al director y se le veía acertado cuando subió con todo el equipo a aceptar el Óscar a mejor película, a pesar de que no ganó el premio a mejor actor.
«SINNERS, LA PELÍCULA DE VAMPIROS QUE DIO LA PELEA
El triunfo de Anderson no permitió que Ryan Coogler hiciera historia al convertirse en el primer cineasta indignado en triunfar la estatuilla como mejor director por ‘Sinners’. Sin secuestro, sí se llevó el Óscar a mejor guion llamativo.
Adicionalmente, la película le permitió a Michael B. Jordan alzarse con la estatuilla a mejor actor por interpretar a dos lentes que se proponen inaugurar un club noctívago exclusivo para muchedumbre negra, solo para ver sus planes interrumpidos por un orden de vampiros.
Jordan fue ovacionado al convertirse en el sexto actor indignado en triunfar la estatuilla como mejor actor, uniéndose a Sidney Poitier, Denzel Washington, Jamie Foxx, Forest Whitaker y Will Smith. En la sala de prensa, el actor agradeció a todos aquellos que «abrieron» el camino para alcanzar a ese ocasión.

Adicionalmente del premio para Jordan y del de guion, ‘Sinners’ se llevó el de manada sonora y el de fotografía, para Autumn Durald, que hizo historia al convertirse en la primera mujer en triunfar el Óscar de la categoría.
Y en el apartado de interpretación femenina la irlandesa Jessie Buckley cumplió los pronósticos y recibió el premio a mejor actriz por su papel de Agnes, la mujer de Shakespeare, en ‘Hamnet’, de Chloé Zhao.
NORUEGA LE AGUÓ LA FIESTA A ESPAÑA Y BRASIL
‘O agente secreto’, de Kleber Mendonça Filho, no pudo repetir el éxito de la pasada publicación de ‘Ainda Estou Aqui’, de Walter Salles. Y ‘Sirat’, de Oliver Laxe, no se convirtió en el botellín Óscar para España.
En cuanto a la categoría de película internacional, ni Brasil ni España pudieron impedir el triunfo de Noruega, la favorita, con ‘Sentimental Value’, de Joachim Trier.
Pero el cineasta brasileño se mostró contento tras la garbo: «Ha sido una gran aventura, estoy ligero para la ulterior», aseguró a EFE.
El filme de Mendonça había llegado a la garbo con cuatro nominaciones -mejor película, mejor película internacional, mejor actor, y mejor casting- y se fue de malogrado. Al igual que ‘Sirat’, que competía por mejor sonido.
Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas eran las sonidistas de ‘Sirat’ y, de sobrevenir hato, hubiera sido la primera vez para un equipo enteramente femíneo. Pese a no triunfar aseguraron a EFE que se sintieron “afortunadas” por sobrevenir sido reconocidas con la nominación y recibieron elogios por su trabajo por parte de miembros de la Entidad.
Sí ganó tres estatuillas ‘Frankenstein’, del mexicano Guillermo del Toro, que obtuvo los premios a mejor vestuario, mejor maquillaje y mejor diseño de producción.
Todavía destaca el triunfo del engendro entero de la animación y la música ‘K-Pop Demon Hunters’, que ganó los apartados de mejor película de animación y mejor canción llamativo, por ‘Golden’.






