Santo Domingo Boreal parece tener la peor suerte de todo el país. Son frecuentes las demandas de munícipes para que las autoridades les resuelvan evacuación básicas, pero la insistencia da a entender que no son tomadas en cuenta.
El incumplimiento y la desatiendo de respuesta de las autoridades locales para ese municipio, sumergido en el descuido, ha sido la razón por la que nadie de los cinco alcaldes anteriores ha conseguido la reelección. Las evacuación allí son muchas, y eso lo saben los políticos, quienes se aprovechan de esas evacuación para venderse como los salvadores de los que no han enemigo amparo en los que cada cuatro abriles han recibido el voto de castigo.
Esos que prometen lo que saben que no pueden cumplir y cuando ganan, simplemente ni vuelven por los sectores en los cuales se les veía en campaña.
Mientras los políticos de ese municipio sigan con el mismo maniquí, y hasta que no se se dediquen a despabilarse soluciones reales a las demanda de sus munícipes, todos estarán de paso sin una huella que seguir y recordados por ser peores que que sus predecesores.




