Tras esfuerzos comunitarios propios y trascendente presencia en el presupuesto de obras estatales que hacen posible el progreso, Santiago de los Caballeros se destaca como el segundo gran polo urbano del país y asiento de activos liderazgos sociales y económicos que acaban de inventariar los logros y metas por conquistar desde una auténtica confluencia público-privada. Obvio que no procede restar importancia a los resultados favorables ni a las metas pendientes de progreso y de mayores servicios a la comunidad que el propio crecimiento poblacional y de la inversión privada, robustecida por la creatividad de los santiagueros, llaman a extender realizaciones de valía social en apéndice a los que ya están en marcha promisoriamente. Como epicentro de actividades productivas, tanto agrícolas como industriales; con bastiones de capitales locales que mantienen a la Ciudad del Yaque como asiento multiplicador de excelentes servicios de sanidad y de la educación universitaria y como potencia tabaquera de exportación, el eje del acelerar constructivo cibaeño mira con destino a su verdad y no está conforme; con toda razón.
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Desde la representatividad conquistada en culto anormal al esfuerzo propio, un conglomerado de más de 30 caballeros y personalidades de la inversión se destaca señero en el ártico del país. Les preocupa que la infraestructura viario de que disponen esté vigésimo abriles atrasada para la intensificada presión de uso que ha devenido con los abriles y que ha quedado retada por el auge de actividades de suprema utilidad ciudadana generadoras de riqueza en su mayoría. Ahora mismo, el débito de idónea comunicación terreno es azaroso a la dinámica de un progreso que asocia a Santiago con el Noreste, entre otros notables objetivos. En sentido caudillo, apremia a Santiago una hiriente insuficiencia de infraestructuras que faciliten la movilidad inter regional y los fines que la complementan desde la ciudad que es núcleo de planes de expansión. De obras que sacien la sed, protejan la sanidad y conviertan el agua potable en útil segura y profuso para la vida de los ciudadanos y sus proyectos. Se requiere una maduro billete oficial para reordenar urbanísticamente a Santiago prontamente.






