¿Siente que deseo un poco más, pero cada mes tu salario se esfuma más rápido? No es tu imaginación: miles de trabajadores dominicanos están pagando un impuesto silencioso al Estado sin que se haya aceptado una reforma fiscal.
La razón es simple: desde 2018, el Gobierno ha ignorado el mandato aposta del Código Tributario (Ley 11-92) de ajustar la escalera del Impuesto sobre la Renta (ISR) por inflación. Mientras los precios han subido cerca del 40 % en este periodo, las tablas del impuesto permanecen congeladas.
Actualmente, el frontera de ingresos exento de impuestos es de RD$34,685.00 mensuales. Sin secuestro, para surtir el poder adquisitivo que se tenía en 2018, ese paso debería rondar los RD$48,559.00 al mes.
Es fundamental entender que subir ese monto exento beneficia a todos los asalariados, sin importar su nivel de ingreso, pues una parte anciano de su salario queda exento de tributación.
Adicionalmente, un simple aumento nominativo para compensar la inflación empuja a «saltar de tramo» (el bracket creep), haciendo que paguemos tasas marginales más altas, a pesar de no deber mejorado la riqueza positivo. En esencia, el Gobierno nos piedrecitas como si fuéramos más rico.
Es injusto e ilegal.






