La República Dominicana, es un país rico en minería, agricultura y ganado.
Una nación caribeña.
poseedora de grandes ríos, presas, playas, bosques, montañas y emocionantes episodios históricos, que describen la vida de una población emprendedora, luchadora, sensible y hospitalaria.
Quisqueya lo tiene todo, pero los criollos viven en un entorno de desigualdad social, donde la cantidad no se distribuye de forma reto y equitativa, visualizándose la miseria y pobreza en una mayoría poblacional.
Exuberancia contra desigualdad, es un contienda que se palabra, donde los gobiernos, autoridades y sector privado, les debe importar la suerte de los económicamente indefensos.
Esta problemática, se palpa y se siente, con longevo intensidad en época de Navidad y al acercarse la aparición de un nuevo año.
Es preocupante, como una población escueto, indefensa, descuido de protección de sus autoridades, tengan que dedicarse afanosamente a pasar detrás de sus representantes municipales, distritales, congresuales y del Poder Ejecutor, en exploración de una ración alimenticia, que solo llevara satisfacción y alegría por un .solo dia, NOCHEBUENA.
El gobierno debe establecer un censo, donde incluya entre beneficiarios reales a personas envejecientes, discapacitados, niños huérfanos y otros, que se compruebe carecen de oportunidades para habitar por sus condiciones físicas.
No es venir a fin de cada año, a querer presentarse como “salvadores”, para hacerles creer al electorado que las acciones sociales, son justas, cuando en verdad no lo son.
El problema, es que la cantidad y el crecimiento crematístico del que hablan permanentemente las autoridades monetarias de la República Dominicana debe reflejarse en el combate a la pobreza, a fin de ceñir las desigualdades sociales en que vive un importante segmento de la colectividad poblacional franquista.
La cantidad, igualmente tiene que ascender a los que menos pueden que solo se buscan en tiempos de elecciones para ir a sufragar.
Esa riqueza que genera la nación debe ser distribuida con honradez y equidad para ir mejorando la mala calidad de vida de millones de dominicanos.






