
El concepto de secuencia didáctica no se considera una moda fresco; brotan sus raíces en los fundamentos del educación constructivista. Desde Lev Vygotsky hasta Antonio Zabalalos teóricos han coincidido en que el conocimiento no se transmite, se construye progresivamente. En pocas palabras nadie enseña a nadie, si instruimos para que el cerebro del otro aprenda a su mejor modo, tiempo y estilo.
Vygotsky, con su célebre idea de la Zona de Mejora Próximoplanteó que el educación ocurre cuando el estudiante avanza desde lo que ya sabe alrededor de nuevos niveles de comprensión con la mediación del docente. (saberes previos). En ese sentido, una secuencia didáctica aceptablemente diseñada no es más que el itinerario pedagógico que permite ese avance guiado.
David Ausubel aportó otro principio esencia: “El coeficiente más importante que influye en el educación es lo que el estudiante ya sabe”. Según él, los contenidos deben organizarse de modo razonamiento y progresiva, enlazando los saberes previos con los nuevos para originar educación significativo.
Por otro flanco, Jean Piaget y Jerome Bruner coincidieron en la importancia de la progresión. Piaget subrayó que el educación debe respetar los niveles de mejora cognitivo, mientras que Bruner propuso el currículo en helicoidal, donde cada nuevo educación amplía el preparatorio con veterano profundidad. A diferencia de un currículo seguido, se aborda el mismo contenido en distintos niveles de complejidad, avanzando de lo simple a lo enrevesado, de lo concreto a lo ideal.
A todo esto, César Coll y Antoni Zabala sistematizaron la idea moderna de secuencia didáctica, denominándola como un conjunto de actividades organizadas con coherencia entre objetivos, contenidos y evaluación.
En compendio, la secuencia didáctica es una ruta estructurada de educacióncientíficamente respaldada, que transforma la clase en una experiencia de descubrimiento guiado, con momentos de inicio, mejora y cerradura.
Revisemos este tema en el contexto dominicano:
El currículo por competencias en la República Dominicana se estableció oficialmente en el año 2016a través del Decreto No. 615-16que puso en vigencia el Diseño Curricular revisado del sistema educativo dominicano.
Este nuevo enfoque sustituyó el currículo tradicional basado en contenidos por uno centrado en el mejora de competencias fundamentales, específicas y laboralesbuscando formar estudiantes capaces de aplicar conocimientos, habilidades, actitudes y títulos en distintos contextos para la vida.
La implementación se realizó de modo escalonado a partir del año escolar 2017-2018iniciando en los niveles de Educación Auténtico y Primariay extendiéndose luego al nivel secundario, conforme al Plan de Implementación del Currículo Revisado minucioso por el minerd.
Sin incautación, los documentos de apoyo y las capacitaciones de verano 2025 para los docentes muestran un realce creciente en la planificación por Secuencias Didácticas. En los mismos, el MINERD ofreció guías que invitan a los docentes a elaborar sus planes con pulvínulo a este estilo de planificación, lo cual ha sido interpretado por muchos como una sustitución del enfoque por competencias.
En efectividad, lo que parece estar ocurriendo es una traducción praxis del currículo: las competencias siguen siendo el qué (los resultados esperados), mientras que las secuencias representan el cómo (la logística pedagógica para lograrlas).
Las secuencias didácticas no han bajado de júpiter, quizás los cambios estructurales y repentinos en el sistema, conjuntamente con todo el trabajo que debe encarar el docente, sea una de las razones por la cual este nuevo mandato del profesión encuentre visible rechazo dialéctico.
Es cierto que la premura y la inmediatez forman parte de la civilización con que se maneja el profesión de educación, dando traste a que ningún plan sea auditado, corregido y revelado sus resultados, sin que antaño sea suplantado por otro a la carrera.
En cuanto a lo que está de moda en el profesión de educación en este nuevo año escolar 2025-2026, «las secuencias didácticas», se puede argumentar con toda propiedad que ese desplazamiento no es un retroceso, sino un intento de poner en marcha el currículo por competenciasllevándolo de la contemplación a la praxis del clase. Las secuencias ofrecen un formato más comprensible y aplicable para el docente, al organizar paso a paso la experiencia de educación.
Desde un punto de perspicacia verificado y pedagógico, no hay contradicción entre los dos modelos. Las competencias describen las capacidades integrales que un estudiante debe desarrollar, tales como: asimilar, asimilar hacer y asimilar ser, mientras que las secuencias didácticas organizan el proceso para alcanzarlas.
Una planificación moderna e integral puede y debe combinar el subsiguiente diseño: partir de una competencia o resultado de educación, como establece el currículo, diseñar una secuencia de actividades progresivas que permitan al estudiante desarrollar esa competencia y evaluar el educación con evidencias auténticas, coherentes con los criterios de desempeño del currículo.
De esta modo, la planificación por secuencia didáctica no sustituye el enfoque por competencias, sino que le da vida y estructura en la praxis diaria. El desafío coetáneo no radica tanto en designar un maniquí u otro, sino en ofrecer claridad formativa al profesorado.
Muchos docentes expresan confusión en presencia de el nuevo formato que contiene una cajita de contenidos previamente estructurados con un cercano del 60% del contenido colegial, según lo tiene estipulado el Minerd para cada nivel en su planificación.
Parte del desafío está en sí esto mutilaría en cierta forma la creatividad del docente o si ha sido pensando para que el diseño de lo que desea el profesión, sea impartido como tal. Esto podría tener una implicación para quienes quieran pensar, respecto a coartar la osadía de la programación docente y de paso preguntarse si deben ceder completamente el diseño por competencias o adaptarlo a las secuencias didácticas.
La respuesta sustentada en la evidencia científica es clara:
El maniquí más apropiado es aquel que articula las competencias curriculares con secuencias didácticas aceptablemente estructuradas, basadas en principios de educación significativo, inconcluso y progresivo.
Esto exige formación continua, consejo pedagógica y comitiva institucional. La innovación educativa no depende del formato de planificación, sino de la comprensión profunda del proceso de enseñanza / educación, y de la capacidad docente para conducirlo con sentido.
Para los que deseen investigar, en los abriles 70s y 80s, en la enseñanza de las literatura, se promovía la utilización de la secuencia básica como logística para diseñar caminos para redacciones diversas. Además como forma de consolidar textos, se clasificaban las ideas de primer nivel como secuencia básica o ideas de segundo nivel o secundario.
En conclusión, los constantes cambios a nivel de planificación en la educación dominicana, perecería que de una forma u otra no estamos claros del como planificar y conducir nuestra educación ni que rumbo aceptar para que mejore el mejora de la gentío.
Además hay que aceptar que, desde los tiempos de la creación de las escuelas, se ha estado en búsqueda del mejor formato, teoría, o canon que convenga a una sociedad x, no obstante, en una época de visión completo, nunca faltara quienes copien, imiten y emulen patrones de características regionales e internacionales, pensando en producir experiencias productivas a partir de las que han transitado otros.
En tal sentido, recortar el proceso a los contenidos didácticos sugeridos, se podría catalogar como un reduccionismo en el cual se atropella la creatividad del docente y se mutila el pensamiento crítico.
Relación consultada
- Vygotsky, L. (1978). Mente en la sociedad. Prensa de la Universidad de Harvard.
- Ausubel, D. (1983). Psicología Educativa. Trillas.
- Bruner, J. (1960). El proceso de educación. Prensa de la Universidad de Harvard.
- Piaget, J. (1972). La psicología de la inteligencia. Morata.
- Coll, C. & Zabala, A. (1995). Los contenidos en la reforma: enseñanza y educación de conceptos, procedimientos y actitudes.
- MINERD (2022). Bases de la Revisión y Modernización Curricular. Santo Domingo: Empleo de Educación de la República Dominicana.
- MINERD (2024). Práctico para la planificación por secuencias didácticas. Material de apoyo para docentes.






