El aumento de la temperatura del marla acidificación y la contaminación han provocado que muchos corales se blanqueen y mueran en las últimas décadas, incluyendo grandes áreas de la Gran Barrera de Coral. Esto afecta tanto a la vida flota como a las personas que dependen del océano.
Para acelerar la recuperación, científicos han desarrollado un androide que trabaja bajo el agua. Es un androide que utiliza un protector mecánico para plantar pequeños fragmentos de coral, llamados pólipos, en zonas específicas del arrecife. Gracias a sensores y cámaraspuede trabajar de forma continua y más rápida que los métodos manuales, que son lentos y costosos.
Este avance muestra que la tecnología puede ayudar a la naturaleza. La combinación de robótica, ciencia flota e inteligencia químico permite restaurar arrecifes dañados y proteger especies en peligro, poco que lógicamente podría tardar décadas.
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