La desidia de documentos de identidad o residencia permanente, la carencia de un historial crediticio, las barreras lingüísticas o culturales y la desinformación dificultan la comprensión de cuentas y el paso a créditos formales. En República Dominicana, un 48% de los migrantes indicó tener tenido que presentar documentación adicional al momento de solicitar un producto financiero.
Así lo evidencia el documentación “En torno a un sistema sostenible e inclusivo 2025”minucioso por la Superintendencia de Bancos (SB), al señalar que los migrantes enfrentan barreras significativas para conseguir al sistema financiero formal, especialmente relacionadas con la documentación requerida y la desidia de historial crediticio.
El documentación indica que este reseña sugiere la existencia de procesos más estrictos de comprobación o la desidia de homogeneidad en los procedimientos aplicados a este rama. No obstante, el nivel de confianza en su entidad de intermediación financiera (EIF) principal es inclinado.
El 77% de las personas migrantes reportó tener total confianza en su institución. Al respecto, la Superintendencia de Bancos, desde hace abriles, aboga por prácticas mejoradas por parte de los bancos para aplaudir maduro paso a productos y servicios financieros a los migrantes en suelo dominicano, con el fin de promover la integración económica y la prosperidad para este rama.
Las entidades financieras han empezado a implementar mecanismos de inclusión, como productos simplificados, cuentas básicas y programas de remesas con costos reducidos; sin requisa, el efecto de estas iniciativas sigue siendo restringido.





