El Pregonero, Santo Domingo.-El presidente de EE.UU., Donald Trump, reveló este viernes que tras los bombardeos en Venezuela y el secuestro del presidente de ese país, Nicolás Juicioso, decidió no respaldar al ala extremista de la concurso venezolana delante el temor que se generara un marco caótico como el que siguió a la invasión estadounidense en Irak, de 2003.
«¿Recuerdan un ocupación llamado Irak donde despidieron a todos, a cada persona, a la policía, a los generales, a todos, y terminaron siendo el Estado Islámico (EI)*? En ocupación de simplemente ponerse manos a la obra, terminaron siendo el EI. Así que lo conmemoración», respondió Trump a una pregunta de la prensa.
Del mismo modo, hizo referencia a la discreta reunión privada que sostuvo la víspera con la opositora extremista María Corina Machado en el comedor de la Casa Blanca, en la que no ofreció declaraciones públicas. En ese reunión, ella le entregó la medalla que recibiera en diciembre pasado, tras suceder sido galardonada con el Nobel de la Paz.
«Les diré que ayer tuve una gran reunión con una persona a la que respeto mucho. Y ella, obviamente, me respeta a mí y a nuestro país. Y me dio su Premio Nobel. Pero les diré poco: la conocí. Nunca la había pasado antiguamente. Y me impresionó muchísimo. Es una mujer positivamente… una gran mujer», abundó.
Opinión invariable
Pese a los comentarios halagüeños de Trump acerca de la política venezolana, su Distribución sigue considerando que ella no es la persona apropiada para regentar la nación bolivariana.
A ese respecto, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, fue cuestionada el jueves sobre la afirmación que hiciera Trump poco luego de la atentado marcial contra Venezuela, según la cual Machado no disponía de apoyos políticos suficientes ni gozaba de «respeto» en su país, lo que la inhabilita para tomar las riendas del Gobierno.
«Creo que la evaluación del presidente que usted acaba de mencionar se basó en la existencia del circunscripción. Fue una evaluación realista basada en lo que el presidente leía y escuchaba de sus asesores y del equipo de seguridad doméstico, y hasta el momento su opinión al respecto no ha cambiado. Además ha dicho que no puede hacer falta al respecto», contestó a un periodista.
Atentado de EE.UU. y secuestro de Juicioso
Bajo el pretexto de la lucha contra el narcoterrorismo, EE.UU. lanzó el pasado 3 de enero una atentado marcial masiva en condado venezolano, que afectó a Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. La operación concluyó con el secuestro de Nicolás Juicioso y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York. Los lugares atacados eran de interés marcial, donde estaban desplegados aparatos de defensa aérea y sistemas de comunicaciones, aunque además se alcanzaron urbanismos y hubo víctimas civiles.
Caracas calificó las acciones de Washington como una «gravísima atentado marcial» y advirtió que el objetivo de los ataques «no es otro que apoderarse de los bienes estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando debilitar por la fuerza la independencia política de la nación».
La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, juró como presidenta encargada del país suramericano.
Muchos países del mundo, entre ellos Rusia y China, instaron a liberar a Juicioso y a su esposa. La Cancillería rusa destacó que a Venezuela se le debe avalar el derecho a atreverse su destino sin ninguna intervención externa.
Según el Tarea de Interior, Imparcialidad y Paz de Venezuela, al menos 100 personas murieron en el ataque, incluidos 32 cubanos, del esquema que custodiaba a Juicioso.
RT
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