La compañía del Presidente Donald Trump se prepara para imponer un impuesto general del 15% a las importaciones que entren a Estados Unidosuna medida que, según confirmó el secretario del Caudal Scott Bessent, podría comenzar a aplicarse esta misma semana.
El funcionario explicó que el nuevo impuesto representa un aumento frente al 10% perseverante recientemente de forma temporal, y forma parte de la organización económica de la Casa Blanca para presionar a socios comerciales y animar la protección de la industria estadounidense. La osadía llega en medio de crecientes tensiones comerciales y geopolíticas.
El gobierno estadounidense tuvo que rediseñar su política arancelaria luego de que una osadía legislativo cuestionara parte del software previo. Frente a esto, la compañía recurrió a herramientas legales contempladas en el Trade Act de 1974, que permiten imponer tarifas temporales mientras se realizan investigaciones comerciales más amplias.
Durante los próximos meses, Washington planea iniciar procesos bajo las secciones 301 y 232, mecanismos que permiten aplicar aranceles en casos de prácticas comerciales consideradas injustas o cuando se argumenta un peligro para la seguridad doméstico.
Economistas y analistas advierten que un impuesto general de este nivel podría ponderar productos importados y aumentar las tensiones con otros países, mientras que la Casa Blanca sostiene que la medida es necesaria para robustecer la bienes estadounidense y compendiar el endeudamiento comercial.
Por.- R.B








