EL AUTOR es ingeniero agrónomo, abogado, escritor y político. Reside en Nueva York.
Preliminar
Informo a mis lectores que, finalmente, este trabajo constará de tres partes, no de dos como originalmente anuncié. Razones: A medida que avancé en su elaboración, las investigaciones me llevaron a profundidades y límites imposibles de enmarcar en cuartillas de dos entregas. Hecha esta dilucidación, pasamos a seguir desarrollando el tema que nos ocupa.
1 – Pues acertadamente…, Entorno Rubio, en su intervención en la conferencia de seguridad realizado del 14 al 16 de febrero de 2026 en Múnich (Alemania), hizo un emotivo llamado a los países occidentales y a las familias exhortándolos a recuperar la fe cristiana como herencia sagrada. Desde aquella torre albarrana internacional advirtió: “La seguridad y la civilización en Europa y sus sociedades modernas se han débil y desmoronado al marcharse sus raíces espirituales”.
2 – Estados Unidos, como Europa —señaló el secretario de Estado estadounidense— comparten una misma herencia cultural, forjada por tradiciones y creencias que viajaron desde el Envejecido Continente alrededor de el Nuevo Mundo. Los primeros colonos no solo llevaron herramientas y leyes, sino asimismo su fe cristiana, la cual forjó un vinculación irrompible entre generaciones y continentes, y un pilar esencial para la identidad franquista.
3 – La fe —esbozó Entorno Rubio— no debe permanecer confinada al ámbito privado, sino que debe inspirar la vida pública y descendiente. Y subrayó: «La crisis flagrante no es nada más política o económica, sino asimismo honesto y espiritual, por lo que llamo a las familias y a los gobiernos a revalorizar los principios que promuevan la mecanismo, la responsabilidad, la esperanza y la fe, para reedificar el tejido social y blindar la convivencia universal».
4 – Muy bello y conmovedor este discurso, pero analicémoslo para ver si el mismo se corresponde con la ingenuidad histórica.
El cristianismo es una mezcolanza de creencias en dogmas y doctrinas antiguas contenidas en el Pentateuco y el Nuevo Testamento. En las páginas de los cinco libros del Envejecido Testamento se reseña a un Altísimo reivindicativo como Señor de los ejércitos que exige a la humanidad que, para ser salva del fuego imperecedero del báratro, tiene que adorarlo, seguirle y obedecerle ciegamente, sin cuestionarle.
5 – En aquellas guerras hechas contra los impíos a petición de ese Altísimo, murieron por la espada, lanzas y flechas y por todo tipo de armas antiguas, no menos de 2 millones de personas, lo que era una brutalidad en un mundo con casi nada 5 millones de seres humanos. Ese Altísimo (que contradictoriamente asimismo se nos presenta como misericordioso y amoroso) ordenaba destruir sin piedad a ciudades enteras y exterminar sus habitantes. Aquello era holocausto o lavado étnica atroz, tal como actualmente está llevándose a lado en Palestina.
6 – La coronamiento de estos pedidos de destrucción y muertes por parte de Jehová al profeta Moisés se percibe claramente en los relatos bíblicos siguientes:
Altísimo ordena a Moisés destruir a los amalecitas hasta el fin (1 Samuel 15:2-3).
Altísimo ordena matar a todos los moabitas y empalar sus cabecillas de cara al sol. (Números 25: 1-18).
Altísimo contra los medianitas: Señor dijo a Moisés: «Ataca a los medianitas y acaba con ellos». Que los hijos de Israel sean mi útil de venganza. Los israelitas pelearon contra Madián como Señor les había metódico. Los generales mataron a la mayoría de los varones de esa nación. Vencidos los madianitas, trajeron cautivos a los hombres vencidos, a las mujeres y a sus niños. Recogieron sus animales, sus rebaños y todas sus pertenencias. Prendieron fuego a todos los pueblos que invadían y a todos sus campamentos. Al ver Moisés que los jefes de tropa habían dejado con vida a las mujeres, enojándose con ellos, les ordenó: “Maten a todos los niños, hombres y mujeres que hayan tenido relaciones con un hombre, y tomen para ustedes todas las niñas que todavía no han tenido relaciones (Números 31:1-18). Al final, destruidos los madianitas, se reunieron para repartirse el saqueo. (Números 31:25-54).
7 – Moisés, “por mandato de Señor”, siguió exterminando pueblos enteros, según establece el Envejecido Testamento. Desde Sijón y desde Aroer hasta Galaad, fue arrasada toda pueblo. Todo autóctono, sin importar sexo ni perduración fue degollado, y sus casas incendiadas. “Vayan y pasen por cuchillo a los habitantes de Yabés en Galaad, como asimismo a las mujeres y a los niños; todo hombre y toda mujer que haya tenido relaciones con un hombre serán condenados al excomunión (al crimen), pero dejarán con vida a las que son vírgenes. (Jueces 21:10-12).
8 – Altísimo ordena a Zacarías atacar a Jerusalén, saquear sus casas y violar a sus mujeres: (Zacarías 14:2).
Altísimo ordena a Saúl por intermedio de Samuel destruir el pueblo de Amalec. “No tendrás piedad de nadie”, le dijo, “darás homicidio a los hombres, a las mujeres, a los niños, a los bueyes y corderos, y a los burros” (1 Samuel 15:1-33).
Jehú, por orden de Altísimo, pasó a cuchillo a todos los profetas de Baal. (2 Reyes 10:1-28 y 9:1-37).
9 – David, asesina a doscientos filisteos, le corta los prepucios (el bálano), para con esas piezas, presentados al rey Saúl, tomar por esposa a la hija de este (1 Samuel 18: 25-17).
David manda a matar a Urías, para quedarse con Betsabé, esposa del difunto, con la que luego el rey engendra a Salomón (2 Samuel 11-27). David tenía un harén de mil mujeres.
Altísimo mata con la peste a 60 mil israelitas, enojado por el censo que hizo David en Israel (2 Samuel 24:1-25).
10 – Salomón mató a su hermano Adonías, heredero auténtico del trono, para comprobar de que no le disputara el reinado. (1 Reyes 13-25). Salomón, al igual que su padre David, tenía un harén de mil mujeres.
Ammón, hijo de David, viola a su hermana Tamar, y Absalón, hijo asimismo de David, venga la violación de su hermana, matando a su hermano Amnón (2 Samuel 13: 1-39).
11 – Altísimo mata a un profeta por medio de un bizarro, porque este no quiso darle una golpiza a otro profeta (2 Samuel 24:1-25).
Jehová mata a Nabal para que David se haga de su esposa Abigail (1 Samuel 25:1-43).
Asá, con la ayuda de Altísimo, pasa por cuchillo a un millón de hombres del ejército enemigo (2 de Crónicas 14: 7-8).
12 – Ezequiel, por mandato divino, mata a todo el que no tenía una cruz en su frente. “No tengan piedad. Viejos, jóvenes, muchachas, niños y mujeres, mátenlos hasta destruir con ellos”, les ordenaba Jehová. “Llenen los patios de cadáveres, luego salgan y maten en la ciudad”: (Ezequiel 9:1-7).
Macabeo, con la afluencia de Señor, degolló a 20 mil idumeos. En una segunda pugna contra Timoteo, degolló a 20 mil hombres y a 600 de caballería. Cuando terminaron la mortandad, bendijeron al Señor con himnos y cantos de entusiasmo de gracias, porque acababa de concederle a Israel un gran confianza al otorgarle la conquista (2 Macabeos 10:15-38).
13 – Jefté pasa a cuchillo, por orden de Señor, en el remanso del Jordán a cuarenta y dos mil amonitas dirigidos por Efraín. Todavía este profeta asesinó a su única hija, para cumplir un pacto con Señor: (Jueces 12: 1-6).
Por orden de Jehová, Josué cercó a Jericó y pasó por cuchillo a todos sus habitantes. Todavía este profeta envistió contra la ciudad de Hai, donde degolló a 12 mil de sus habitantes y ahorcó a su rey. Solo dejó con vida a las vírgenes. A ambas ciudades saqueó y tomó el saqueo de pugna: (Josué 6:1-27).
14 – El profeta Ehú, con ayuda de Yavé, cerca y mata despiadadamente a 10 mil moabitas. (Jueces 3:14-29).
El profeta Elías degolló con sus propias manos a 450 profetas de Baal (1 Reyes 18:19-40).
El profeta Eliseo se incomoda con unos niños que le voceaban «pelado», los maldijo en nombre de Señor; entonces salieron del bosque dos osas y desgarraron a 42 de esos niños (2 Reyes 2: 23-24).
Forzudo mató a 30 mil inocentes para robarles sus pertenencias. Todavía con la ayuda de Altísimo mató a mil filisteos con una quijada fresca de bruto. (Jueces 15:12-15).
15 – El profeta Lot entrega sus dos hijas a unos vándalos, para que las violen, para proteger a dos varones que albergaba en su casa. Lo mismo hizo el chaqueta con su concubina: (Origen 19:1-11).
Altísimo hace estropear a la mujer adúltera mediante la ley de los celos (Números 5:11-31). Nota: Como este pasaje bíblico es muy dadivoso, invito a los lectores que lo lean directamente en su biblia.
16 – Señor, manda a matar al hijo sublevado (Deuteronomio 21:18-21). Si alguno tuviere un hijo contumaz y sublevado, que no obedeciere a la voz de su padre ni a la voz de su superiora, y habiéndole castigado, no les obedeciere; 19 entonces lo tomarán su padre y su superiora, y lo sacarán en presencia de los ancianos de su ciudad, y a la puerta del división donde viva; 20 y dirán a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y sublevado, no obedece a nuestra voz; es tragón y borracho. Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán, y morirá; así quitarás el mal de en medio de ti, y todo Israel oirá, y temerá.
17 – Altísimo aprueba la esclavitud: en el Antiguo Testamento, se establece en varios de sus libros que Altísimo implícitamente aprueba la esclavitud. David y Salomón tenían esclavos y volvían eunucos a los hombres castrándolos. “Si uno golpea a su cautivo o esclava con un palo, si muere en sus manos, serás reo de crimen. Mas si sobreviven uno o dos días, no se le culpará, porque le pertenecían”. (Éxodo 21:20-21).
Continuará…
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