El presidente estadounidense, Donald Trump, supervisa conexo a su equipo de seguridad franquista el ataque a gran escalera contra Irán resuelto este sábado por Estados Unidos e Israel desde su residencia privada de Mar-a-Balsa, en Florida.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó de que Trump ha estado toda la tinieblas siguiendo la operación, bautizada por Estados Unidos como “Furia Épica”, y que tuvo una señal telefónica con el primer ministro israelí, Último Netanyahu.
“El presidente y su equipo de seguridad franquista continuarán monitoreando de cerca la situación durante todo el día”, declaró Leavitt.
Fue desde Mar-a-Balsa, donde Trump suele acaecer los fines de semana, desde donde el republicano ofreció de alba el mensaje en vídeo, a través de su red Truth Social, en el que anunció el impulso del ataque contra Irán, cuyo objetivo zaguero es la caída del régimen.
Según fuentes oficiales, el secretario de Estado, Entorno Rubio, notificó del ataque con prelación a siete de los ocho miembros del llamado Especie de los Ocho, del que forman parte los líderes republicanos y demócratas de la Cámara de Representantes y del Senado.
Asimismo, el Pentágono informó de la operación al Comité de Servicios Armados del Congreso una vez los bombardeos estaban en marcha.
Varios legisladores demócratas han denunciado no deber sido avisados del ataque y acusan al Gobierno de iniciar una exterminio ajuste sin acaecer por el Congreso, que tiene la potestad de autorizar un conflicto belicoso en el foráneo.
Estados Unidos e Israel lanzaron este sábado un ataque contra objetivos en Teherán y otras ciudades en Irán, que ha respondido con el impulso de misiles con destino a circunscripción israelí y bases militares estadounidenses en toda la región.






