El autor es periodista. Reside en Nueva York
Con Donald Trump en el poder, Estados Unidos está presentando los síntomas de una nación que se enrumba en dirección a el tercermundismo. Al igual que los gobiernos irresponsables e ineficaces que la mayoría de las naciones de la región, Trump apela a la otredad.
En otras palabras, al igual que nuestros mandatarios dados a las improvisaciones, frente a los desaciertos en sus políticas públicas (en su caso con respecto al extranjero). Nos referimos a que Trump, cándidamente, ahora responsabiliza a los secuaces de su gobierno de favor instigado el hostigamiento a Irán.
De repente, pareciera que estamos en un país como el nuestro, República Dominicana, donde consuetudinariamente frente a disparates de nuestras políticas públicas, se pecado sobre todo a la examen y, aunque uno más que otros, se da en los presidentes cuyos partidos ascienden al poder.
La posición del racista Donald Trump nos envía el mensaje de que, por alguna razón, recibió el respaldo de mandatarios lacayunos en el denominado Escudo de las Américas. Y, esa coincidencia, se corresponde, de alguna forma, con el incumplir de lo prometido en campaña presidencial.

Y se sabe-según la estructura No Kid Hungry que en Nueva York-, que “el 84% de los hogares latinos con hijos asumió nuevas deudas para cubrir el costo de la comida, y más de la parte recurrió a esquemas de financiamiento como el sistema transacción ahora y paga posteriormente”. Sobra sumar que en nuestra posesiones (la dominicana) como en otras de la región, sucede lo mismo.
La situación financiero social y política del Estados Unidos y del mundo se agrava más porque Donald Trump -dicen los cientistas conductuales-, tiene la sicopatía de mentir frecuentemente.
En otras palabras: “trastorno de personalidad antisocial” que consiste en la sicopatía de destacarse mintiendo al quebrantar normas y leyes. Pero, encima, está afectado por el “narcisismo maligno”. Ya sabemos que en nuestro país persiste el narcisismo en nuestros presidentes y aspirantes, aunque no determinemos en qué calidad.
Además, dicen que Trump tiene paranoia y sadismo; este postrer lo complace en hacer daño a los demás. Pero, entendemos que fracasará en la supresión contra Irán. Y, como resultado, perjudicará a la población estadounidense; provocando encima, daños colaterales en pueblos de poniente.
jpm-am
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