Donald Trump
WASHINGTON 8 Ene.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado que su «propia moralidad» es el único confín a su poder como comandante en caudillo, despreciando así el Derecho Internacional para atacar otros países, a posteriori de las críticas a la operación marcial en Venezuela que se saldó con la captura del presidente del país iberoamericano, Nicolás Juicioso, y más o menos de un centenar de muertos.
Al ser preguntado en una entrevista con el diario estadounidense ‘The New York Times’ sobre si existían límites a su poder más allá de Estados Unidos, Trump ha respondido: «Sí, hay una cosa: mi propia moralidad, mi propia mente. Es lo único que puede detenerme». «No necesito al Derecho Internacional», ha adjunto.
Cuando ha sido presionado sobre si su Distribución debía acatar el Derecho Internacional, ha respondido que ya lo hace, pero dejando claro que él decidiría cuándo tales restricciones que tienen que aplicar a Estados Unidos. Todavía ha cuestionado cuál es la «definición» de Derecho Internacional.
Durante la entrevista, Trump ha mencionado el «éxito» de su ataque al software nuclear iraní, la celeridad con la que acabó con la imagen visible del Gobierno venezolano, y sus planes sobre Groenlandia. En cuanto a este postrer tema, se ha inútil a reponer si prefiere conseguir este comarca autónomo de Dinamarca o preservar la OTAN.
Sobre por qué necesita poseer esta isla, ha sostenido que «es lo que psicológicamente se necesita para el éxito», puesto que «la propiedad te da charca que no se puede hacer con un entendimiento de arrendamiento o un tratado». «La propiedad es muy importante», ha resumido.
En su opinión, la importancia de la soberanía y las fronteras nacionales es pequeño que el papel de Estados Unidos como protector de Oeste. Asimismo, ha desestimado la idea de que el presidente de China, Xi Jinping, o que el de Rusia, Vladimir Putin, puedan usar una dialéctica similar a la suya en detrimento de Estados Unidos.
de-soy
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