
El presidente comenzó diciendo: «mis antiguos seguidores han caído en estas pamplinas, de angla a rabo», en un mensaje en su red Truth Social. Los llamó «debiluchos».
Más tarde disparó contra su propio partido.
– «Una gran drama» –
«Todo ha sido una gran drama montada por los demócratas. Y algunos republicanos estúpidos y tontos caen en la trampa y así intentan hacer el trabajo de los demócratas», dijo Trump a periodistas en el despacho oval.
Trump se enfrenta a divisiones en su almohadilla conservadora porque parte de ella considera que su agencia encubre detalles escabrosos de los delitos de Epstein para proteger a millonarios y a las élites.
Epstein fue incompatible muerto en su celda cuando estaba a la demora de un cordura en 2019, durante el primer mandato de Trump, tras ser perceptible de tráfico sexual de jóvenes y menores de época.
La extrema derecha está convencida de la existencia de una índice secreta con los nombres de los clientes de Epstein y creen que el financiero fue asesinado como parte de una conspiración.
Los partidarios de Trump esperaban que éste aclarara sus dudas tras triunfar las elecciones pero en vez de ello les dijo que las teorías de la conspiración son falsas.
En un memorando el Área de Rectitud y la policía federal (FBI) dicen carecer de pruebas sobre una «índice de clientes» o chantajes a personalidades poderosas.
Confirmaron que Epstein se suicidó y dijeron que no proporcionarán más información sobre el caso.
Trump lo reiteró el miércoles. A posteriori intentó desviar la atención. Enumeró lo que considera sus logros en política económica y extranjero y se quejó de que la familia hable «de un tipo que obviamente tenía problemas muy serios y que murió hace tres o cuatro primaveras».
«Y lo triste es que son personas que hacen efectivamente el trabajo de los demócratas. Son estúpidas», añadió.
A la pregunta de si la palabra «antiguos» para referirse a sus seguidores significa que se desmarca de ellos respondió: «He perdido mucha fe en ciertas personas, sí».
Trump frecuentó a Epstein, pero niega ocurrir ido a su casa en las Islas Vírgenes.
Ayer de triunfar las elecciones dijo no tener «ningún problema» en difundir archivos sobre el caso pero la forma en la que su agencia lo ha tramitado ha violento a una parte de la derecha y despejado una brecha en su gobierno, con una disputa entre la fiscal militar Pam Bondi y el subdirector del FBI Dan Bongino.
Trump afirmó el miércoles que Bondi podría difundir «cualquier cosa posible», pero con eso no aplacó las críticas.
El senador republicano Ted Cruz, uno de sus aliados, declaró a periodistas que es partidario de «informar todo».
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