El presidente de Estados Unidos, Donald Trumpcelebró la Nochebuena participando en la tradicional emplazamiento con niños al Comando de Defensa Aeroespacial de América del Ártico (Norad), donde conversó sobre regalos navideños y aseguró que no permitirá que un “Santa Claus malo” se infiltre en el país.
Desde su residencia de Mar-a-Pantano, en Florida, Trump y la primera dama, Melania Trump, atendieron una docena de llamadas de niños que preguntaban por el reconvención de Santa Claus rodeando del mundo. Durante la conversación con menores de entre 4 y 10 primaveras, el mandatario dijo: “Queremos asegurarnos de que Santa Claus se porta adecuadamente. Santa Claus es una muy buena persona. Queremos asegurarnos de que no se infiltre, de que no estemos infiltrando en nuestro país a un Santa Claus malo”.
El presidente se mostró relajado y bromista durante las llamadas, al punto de afirmar que podría “hacer esto todo el día”aunque señaló que luego debía retomar asuntos más urgentes, como los esfuerzos diplomáticos relacionados con la refriega entre Rusia y Ucrania.
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En otro intercambio, un criatura de 8 primaveras de Carolina del Ártico le preguntó si Santa se enojaría si nadie le dejaba galletas. Trump respondió que no lo creía, aunque consideró que “estaría muy frustrado”. A una pupila de Kansas que le preguntó qué le gustaría percibir de Papá Noel, el presidente respondió: “Eh, carbón no”.
El comentario dio pie a una broma política cuando Trump añadió: “¿Te refieres a carbón honesto y hermoso?”, evocando un eslogan recurrente de su campaña. “Tuve que hacer eso, lo siento”, dijo entre risas, provocando incluso la sonrisa de la primera dama, que en ese momento atendía otra emplazamiento.
Aunque el tono fue mayormente bullicioso, Trump retomó más tarde su habitual discurso político en redes sociales. Poco a posteriori de finalizar las llamadas, publicó un mensaje en el que deseó “Oportuno Navidad a todos, incluida la escoria de la izquierda radical que está haciendo todo lo posible para destruir nuestro país”.
No es la primera vez que Trump mezcla mensajes navideños con críticas políticas. En primaveras anteriores, incluidas las Navidades de 2017 y 2024, utilizó la término para exhalar ataques contra adversarios políticos y medios de comunicación.
Durante la etapa, Melania Trump permaneció sentada adjunto al presidente mientras los dos participaban en la actividad. En un momento, Trump bromeó sobre la concentración de su esposa mientras atendía una emplazamiento: “Es capaz de concentrarse por completo, sin escuchar”.
La emplazamiento con Norad es una tradición anual en la que el presidente y la primera dama ayudan a contestar preguntas de niños sobre el reconvención de Santa Claus en la víspera de Navidad.









