El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que los ataques contra Irán fueron la “última y mejor oportunidad” para detener el rápido avance del software de misiles de Teherán y eliminar las “amenazas intolerables” a EE.UU..
En su primera comparecencia en vivo desde el inicio el sábado de la Operación ‘Furia Épica’ contra objetivos iraníes que acabó con la vida del líder supremo, Alí Jameneí, Trump insistió en que la República Islámica “ya contaba con misiles capaces de alcanzar Europa y nuestras bases, tanto locales como extranjeras, y pronto tendría misiles capaces de alcanzar nuestra hermoso EE.UU..”
“El software de misiles balísticos convencionales del régimen crecía rápida y drásticamente, lo que representaba una amenaza muy clara y colosal para Estados Unidos y nuestras fuerzas estacionadas en el extranjero”, advirtió Trump, que ha usado una inminente actividad marcial iraní para demostrar los ataques conjuntos con Israel.
Según el presidente estadounidense, Irán buscaba proteger “su avance de armas nucleares”.
“Esta era nuestra última y mejor oportunidad para editar el ataque que estamos llevando a lugar ahora y eliminar las amenazas intolerables que plantea este régimen enfermo y siniestro”, insistió en un acto en la Casa Blanca.
Trump, que hizo campaña en 2024 con la promesa de sustentar a su país al ganancia de prolongadas guerras en el foráneo, planteó la posibilidad de que la operación contra Irán se alargue más de cinco semanas.
“Proyectábamos entre cuatro y cinco semanas, pero tenemos capacidad para ir mucho más allá de eso”, agregó.
Detalló que los objetivos de la operación son “claros” e incluyen la destrucción de las capacidades de misiles de Irán y su tacto de continuar la producción de armas, la aniquilación de la Armada con la inutilización de unos diez navíos iraníes y cerciorarse de que Teherán “no pueda obtener un pertrechos nuclear”.
Incluso afirmó que EE.UU. quiere cerciorarse de que “el régimen iraní no pueda seguir armando, financiando y dirigiendo ejércitos terroristas fuera de sus fronteras”.
Durante el acto en la Casa Blanca, Trump concedió Medallas de Honor a tres militares estadounidenses, dos de ellos de forma póstuma, y envió condolencias a las familias de los cuatro efectivos norteamericanos fallecidos en los ataques iniciales de la Operación ‘Furia Épica’.
“Continuamos esta labor con una determinación feroz e inquebrantable para aplastar la amenaza que este régimen terrorista representa para el pueblo estadounidense”, dijo.






