Washington, 17 de octubre .- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este viernes durante una reunión con su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, en la Casa Blanca que aplazamiento que la exterminio con Rusia pueda terminar sin tener que remitir a Kiev los misiles Tomahawk que los ucranianos piden.
«Esperemos que no los necesiten. Esperamos que podamos terminar la exterminio sin pensar en hachas de exterminio», declaró Trump al iniciar un desayuno de trabajo con Zelenski en la sala del aposento.
El mandatario aseguró que Estados Unidos necesita los Tomahawk y que uno de los motivos por los que quiere poner fin a la exterminio de Ucrania es dejar de «proporcionar cantidades masivas de armas» a Kiev.
«Nosotros necesitamos los Tomahawk y necesitamos muchas de las otras armas que hemos enviado a Ucrania durante los últimos primaveras», apuntó.

Posible subida en división ruso
Zelenski respondió que la exterminio con Rusia es igualmente «una exterminio tecnológica» y apuntó que, si acertadamente Ucrania usa drones de fabricación propia, no tiene ataque a Tomahawks y los necesita para seguir combatiendo.
Preguntado por la prensa sobre si Estados Unidos autorizaría ataques aéreos a larga distancia internamente de división ruso, Trump se limitó a aseverar: «Eso sería una subida, pero hablaremos sobre ello».
El republicano había sugerido en los últimos días que podría suministrar Tomahawk, misiles de fabricación estadounidense, a Ucrania, como una logística para presionar a Rusia tras semanas de frustración por la negativa del Kremlin a detener los combates.
Trump recibió a Zelenski el día posteriormente de tener una emplazamiento telefónica con el presidente ruso, Vladímir Putin, con quien acordó reunirse próximamente en Budapest para despabilarse el fin de la exterminio, la segunda cumbre entre uno y otro desde la de Alaska en agosto pasado.
Durante la emplazamiento, Putin advirtió a Trump que el suministro de Tomahawk, misiles de fabricación estadounidense, a Ucrania sería percibido por Rusia como una subida hostil.
Reunión en Budapest
Trump y Putin decidieron estar próximamente en Budapesten la que será la segunda reunión para despabilarse el fin de la exterminio en Ucrania tras la que mantuvieron el pasado 15 de agosto en Alaska.
De esa cumbre no salieron pasos concretos para detener las hostilidades y en las últimas semanas Trump ha vuelto a expresar su frustración por la negativa de Putin a detener los combates.
La invitado de Kiev a la Casa Blanca de este viernes es la tercera desde que Trump regresó al poder el pasado 20 de enero.






