
Donald Trump | Foto: EFE EPA Samuel Corum
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este martes una proclamación que amplía y endurece las restricciones para el ingreso de ciudadanos extranjeros al país, informó la Casa Blanca.
La nueva medida impone prohibiciones totales de entrada a nacionales de Burkina Faso, Malí, Níger, Sudán del Sur y Siria, que se suman a una directorio previa de 12 países ya afectados por restricciones similares. Asimismo, se estableció una prohibición completa para personas que porten documentos de alucinación emitidos por la Autoridad Palestina.
De acuerdo con la Casa Blanca, la osadía avala a preocupaciones de seguridad franquista y a la desliz de mecanismos adecuados de demostración de identidad y referencias en los países incluidos. En el caso de Siria, el gobierno estadounidense señaló que, pese a la cooperación doble en materia de seguridad, el país aún carece de una autoridad central confiable para la transmisión de pasaportes y documentos civiles, así como de sistemas eficaces de control y evaluación de viajeros.
La inclusión de Siria se produce pocos días posteriormente de un ataque en ese país en el que murieron tres ciudadanos estadounidenses —dos soldados y un intérprete civil—, hecho que Washington atribuyó al peña Estado Islámico. La osadía resulta particularmente llamativa conveniente a que Trump recibió recientemente en la Casa Blanca al presidente sirio, Ahmed al-Sharaa.
Adicionalmente de las prohibiciones totales, la proclamación establece restricciones parciales para ciudadanos de otros 15 países: Angola, Antigua y Barbuda, Benín, Costa de Marfil, Dominica, Gabón, Gambia, Malaui, Mauritania, Nigeria, Senegal, Tanzania, Tonga, Zambia y Zimbabue.
La ampliación de la directorio da continuidad a un anuncio realizado el pasado 5 de diciembre por la secretaria de Seguridad Franquista, Kristi Noem, quien había avanzado la intención de aumentar el número de países sujetos a vetos migratorios.
En el documento oficial, la Casa Blanca justificó las restricciones al señalar que son necesarias para impedir el ingreso de personas sobre las cuales Estados Unidos no dispone de información suficiente para evaluar los riesgos que podrían representar. “Es deber del presidente interpretar para avalar que quienes buscan entrar al país no constituyan una amenaza para el pueblo estadounidense”, indica la proclamación.
La medida se enmarca en un endurecimiento de la política migratoria tras el tiroteo ocurrido el 26 de noviembre en Washington DC, en el que resultaron heridos dos miembros de la Retén Franquista. El principal sospechoso es un ciudadano afgano que había trabajado con una pelotón vinculada a la CIA en Afganistán y que fue admitido en Estados Unidos tras la retirada marcial de 2021, obteniendo orfanato este año luego de un proceso de evaluación.






