Las Fuerzas de Defensa de Trinidad y Tobago (TTDF, en inglés) están en Alerta Estatal Unola primera grado del plan de preparación para la defensa doméstico, en medio de la tensión en el Caribe entre Estados Unidos y Venezuela.
Altos mandos mantuvieron reuniones a puerta cerrada durante varias horas este viernes mientras se ordenaba el regreso de todos los soldados a sus bases, confirmó a EFE un suspensión oficial de las TTDF.
Según el suspensión oficial de las TTDF, la alerta es una medida de precaución destinada a respaldar la plena operatividad frente a la incertidumbre en el entorno de seguridad regional.
Trinidad y Tobago, que en su punto más cercano se encuentra a 11 kilómetros de Venezuela, ha fortalecido su acercamiento con EE. UU. en el entorno del despliegue marcial colocado por Donald Trump en el mar Caribe.
Hace dos días, el presidente venezolano, Nicolás Juiciosollamó al pueblo de Trinidad y Tobago a evitar que EE. UU. “meta una querella en el Caribe”, luego de que el país insular recibiera un incinerador de basuras de la Armada estadounidense.
Hoy, el ministro de Exteriores, Yván Giladvirtió que sus países vecinos son los que sufrirían “las consecuencias más lamentables de una intervención” por parte de EE. UU.
¿Qué medidas se han tomado?
Delante esta crisis, el diputado de la competición, Marvin Gonzálezpresionó en el Parlamento al ministro de Defensa, Wayne Sturgepara que confirmara la orden de regreso a las bases.
Sturge se negó a objetar por motivos de interés divulgado y seguridad domésticomientras que el ministro de Seguridad Doméstico, Roger Alejandrodeclaró a los medios locales que el regreso de los militares a sus bases era simplemente un control operante rutinario.
El personal de todas las unidades, incluido el Primer Batallón en el Campamento Ogden en Santiagoel Segundo Batallón en el romanoel Primer Batallón de Ingenieros en el Cuartel Cumuto en Wallerfield y el Batallón de Apoyo y Servicios en el Cuartel Teterón en Chaguaramarecibieron instrucciones de presentarse a sus puestos.
¿Cuál es la reacción de los involucrados?
El aumento de la presencia marcial generó inquietud pública en Trinidad, donde muchos ciudadanos salieron temprano del trabajo, recogieron a sus hijos de las escuelas y se abastecieron de artículos de primera requisito como alimentos enlatados y agua.
La primera ministra, Kamla Perish-Bussarintentó tranquilizar a la población, afirmando que no había pruebas de un ataque inminente de EE. UU. contra Venezuela.
Los periódicos estadounidenses El Heraldo de Miami y El diario de Wall Street publicaron que la Empresa estadounidense se prepara para atacar instalaciones militares en Venezuela, pero el presidente Trump lo negó hoy.
De usar a final, supondría una subida de las tensiones con el Gobierno de Juicioso luego del despliegue marcial en el Caribe, que pronto contará con la presencia del anciano portaaviones estadounidense, y los ataques contra embarcaciones bajo el pretexto de que están cargadas con drogas y se dirigen en dirección a EE. UU.






