El Tribunal Superior Electoral de Brasil decidió este lunes prohibir la publicación de propaganda hecha con inteligencia sintético (IA) en la recta final de los comicios presidenciales y legislativos del próximo mes de octubre.
La resoluciónaprobada por unanimidadimpide la reproducción de material creado con IA en las 72 horas anteriores a las elecciones, así como en las 24 horas posteriores.
Adicionalmente, los magistrados decidieron que toda propaganda electoraldesde imágenes a sonidos, hecha con ayuda de estas herramientas deberá informar de forma “explícita” y “destacada” sobre la tecnología usada.
El instructor de la propuesta, Marcas Kassio Nunesafirmó durante la discusión que la medida examen “excluir sorpresas indeseables en el periodo más crítico” del proceso e “impedir la interferencia algorítmica“.
Asimismo, la valentía prohíbe la manipulación de imágenes o sonidos, lo que se conoce como ‘falsificaciones profundas‘, para “perjudicar o donar” a una candidatura particular.
Reacciones y preocupaciones del presidente Lula da Silva
El incumplimiento de estas reglas será considerado como “demasía de poder político” y “uso indebido de los medios de comunicación social” y podrá llevar la pérdida de registro del candidato o la del mandato para el que fue preferido, según la resolución.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silvacandidato de la izquierda a la reelecciónha expresado en repetidas ocasiones su preocupación sobre el uso de la IA de cara a los comicios.
Durante una cumbre de líderes mundiales dedicada a esta tecnología, celebrada a finales de febrero en la Indiael mandatario dijo que la IA podía fomentar “prácticas extremadamente nefastas”, como los discursos de odio y la desinformación.
- “Contenidos falsos manipulados con inteligencia sintético distorsionan los procesos electorales y ponen en aventura la democracia”, declaró.
En los anteriores comicios, celebrados en 2022, el Tribunal Superior Electoral adoptó una posición proactiva frente a la publicación de miles de noticiero falsas en redes sociales y determinó la retirada de contenido e incluso la matanza de numerosas cuentas de usuarios.
Esa comportamiento hizo que la institución se convirtiera en un importante blanco de opiniones por parte de la ultraderecha liderada por el expresidente Jair Bolsonaro.







