*Por Johnny Jones
La movilidad en cualquier parte del mundo se construye paso a paso, pues se requiere de compleja infraestructura, impactando el crecimiento de la población y los elevados costos de las innovaciones en este importante sector de la heredad.
En la República Dominicana, el transporte ha experimentado una modernización significativa en los últimos primaveras, mientras la población se ha ido adaptando a esta nueva civilización de movilidad.
Contamos ahora con trenes urbanos, modernos corredores, teleféricos y una señalización adecuada, complementados por eficientes controles de tráfico y una semaforización efectiva. A todo esto se ha añadido agentes de tránsito capacitados y perfectamente remunerados, potencialmente internamente de la grado policial, para certificar un servicio competente.
El gobierno del presidente Luis Abinader Corona ha realizado grandes esfuerzos y planteado planes que ya se están manifestando.
En los próximos días, se pondrá en operación la nueva fila 2C del Medida, una iniciativa que permitirá a los ciudadanos del municipio de Los Alcarrizos —pueblo dormitorio para los trabajadores de Santo Domingo— desplazarse desde el centro urbano de esta pujante ciudad hasta cualquier punto del Distrito Franquista, incluyendo Santo Domingo Este y Santo Domingo Ideal, en menos de 25 minutos y con un solo costo. Ayer, este trayecto podría tardar hasta una hora, con elevados costos de combustible y los inconvenientes del estrés del tráfico.
Este es un logro que debemos aplaudir como ciudadanos conscientes y beneficiarios de esta modernización tan necesaria para la zona del Gran Santo Domingo. El presidente Joaquín Balaguer solía proponer que cuando se está construyendo una obra trascendental, es mejor “ponerse unos tapones en los oídos y quitárselos el día de la inauguración, ese día solo se escucharan aplausos”. Así fue como se construyeron importantes vías como las avenidas 27 de Febrero, Winston Churchill, Luperón, puentes Sánchez, Grieta o de la biciclo , entre otros, vitales para la movilidad contemporáneo.
Con entusiasmo y alegría, recibimos este nuevo utensilio de movilidad y modernización que el presidente Luis Abinader nos entregará en breve. Este sistema de transporte no solo ha continuado avanzando durante su gobierno, sino que constituye la obra más importante de continuidad del Estado en los últimos tiempos.
Y con este avance, la inversión en obras trascendentales no se detiene. Ya se han anunciado proyectos como un monorriel para Santo Domingo Este, un teleférico para Santo Domingo Ideal, y nuevos puentes alrededor de Santo Domingo Ideal, contiguo a un masivo software de asfaltado.
Luis Abinader ha puesto su empeño para que el cambio se sienta en la movilidad y el transporte. Reconocerlo nos ayuda a vigorizar la idea de que el progreso en obras trascendentales llega a todos.
¡Enhorabuena, presidente!






