El panorama en la renta este miércoles es poco habitual: calles vacías, negocios cerrados y un tránsito casi incompetente, producto de las lluvias y las medidas preventivas por la Tormenta Tropical Melissa. Aunque las precipitaciones no fueron persistentes hoy, se paciencia que aumenten en intensidad y frecuencia este jueves.
En un repaso realizado por Diario Huido por avenidas y sectores populares de la rentase observó una sobresaliente disminución en la actividad comercial y en el movimiento de personas. Aunque algunas calles mantenían flujo vehicular, la desaparición de los congestionamientos típicos de la ciudad fue evidente.
Calles semivacías y comercios cerrados
A lo derrochador de avenidas como la 27 de Febrero, John F. Kennedy y Núñez Cáceresnumerosos establecimientos cerraron sus puertas en cumplimiento a la disposición del Gobierno que redujo la excursión gremial hasta la una de la tarde. Sin bloqueo, locales como farmacias, negocios de comida, restaurantes y heladerías se mantuvieron abiertos.
En la popular arteria comercial de la avenida Duarte, el tablado era completamente desolador. No circulaban guaguas, ni había la habitual afluencia de personas que acostumbran a ir a inquirir de todo.
Solo la tienda La Gran Vía tenía sus puertas abiertas, pero carencia más estaban los empleados y algunas pocas personas que, a pesar del mal tiempo, decidieron hacer sus compras.
Los negocios de servicios básicoscolmados, pica pollos, pizzerías y supermercados operaban con normalidad, aunque con escasa presencia de clientes.
Los supermercados Franquista de la avenida Abraham Lincoln y el Fiero de la Winston Churchill continuaban sus operaciones, pero con menos sabido de lo habitual.
Comercios chinos
Los tradicionales comercios chinos (pica pollo, tiendas) permanecían abiertos, atendiendo a los pocos clientes que se aventuraban a desafiar las condiciones del clima.
En las zonas donde se concentran la mayoría de talleres mecánicos y tiendas de repuestos, el obturación fue casi total, fuera de una gomera que seguía operando con la esperanza de conseguir clientes.
Transporte sabido con desprecio demanda
Tanto el Metropolitano de Santo Domingo como los carros de concho y autobuses circulaban con pocos usuarios.
“La cosa estaba buena como a la una de la tarde, cuando la multitud estaba saliendo, pero estaba lloviendo. Y así dime tú”, expresó Suleny Valenzuela de los Santosuna chofer que trabaja en la parada del kilómetro 9 de la autopista Duarte, en Santo Domingo Oeste.

Valenzuela explicó que usualmente logra un buen ingreso diario, pero este miércoles al punto que había hecho 500 pesos.
En la misma zona, el motoconchista Alex Santiago coincidió en que la excursión fue floja.
“Yo hago todos los días entre dos mil y tres mil pesos, pero hoy solo tengo 150. La multitud no está saliendo por la tromba. Imagínate tú, lloviendo, casi nadie usa motor, pero uno sale a inquirir lo suyo”, relató.

En las terminales de pasajeros Viajes al Caribe y la Asociación de Propietarios de Autobuses del Transporte Conocido de la provincia La Altagracia (APTPRA), el flujo de pasajeros era minúsculo.
“Hoy se cayó todo. Ahora mismo estamos saliendo con 60 pasajeros y normalmente salimos con mucho más”, dijo David Rosarioencargado de boletería de APTPRA, quien indicó que mañana trabajarán con menos unidades.

“Mañana tendremos solamente tres guaguas operando”, agregó.
Mientras tanto, el encargado de Viajes al Caribeque prefirió no ser identificado, aseguró: “Estamos trabajando ordinario, pero con poca multitud”.
Los sectores populosos
Durante el repaso por los populosos sectores de Villa María, Villa Juana, María Auxiliadora y Don Boscofue sobresaliente ver a personas en los colmados jugando dominómientras otros estaban sentados en las galerías de sus casas. Los más jóvenes jugaban en las calles, desafiando las ocasionales lluvias.

Ciudadanos divididos frente a las medidas oficiales
Algunos ciudadanos valoraron como acertadas las medidas preventivas de las autoridades frente a la tormentamientras otros consideraron que se debieron suspender las actividades por completo.
El profesor Bernardo Zorrilla opinó que las disposiciones fueron correctas.

“Yo entiendo que las medidas fueron adecuadas. En mi colegio no se impartieron clases para no poner en peligro la vida de los estudiantes”, afirmó.
Por otro banda, Julio Vargas, quien tuvo que salir a trabajar temprano, consideró que el Gobierno debió suspender las labores desde la mañana.
“Debieron suspender todo y no dejar que se trabajara hasta la una de la tarde. Yo voy ahora para mi casapero debería poseer estado allá desde temprano”, comentó.





