El Pregonero, Santo Domingo – El hábil en temas migratorios Gregorio Martínez, “Tocar Correr”, afirmó que las personas que mantienen una relación con un residente en Estados Unidos, pero que no están casadas, tienen muy pocas posibilidades de obtener una visa basada en esa relación, ya que la ley migratoria no contempla ese tipo de vínculo.
Martínez explicó que, en estos casos, la pareja queda en una especie de “aureola migratorio”, correcto a que el residente no puede comportarse permanentemente en el país de origen de su pareja, mientras que la persona extranjera siquiera tiene una vía clara para residir legalmente en Estados Unidos.
“¿Usted es la pareja de un residente, pero no están casados? ¿Puede aplicar usted por la visa siendo la pareja de un residente? La respuesta es, preferiblemente, que no”, sostuvo el entendido.
Según detalló, para las autoridades migratorias estadounidenses resulta poco racional que una persona alegue una relación estable con cualquiera que vive en otro país, pero sin que exista desposorio ni una petición formal en proceso.
El hábil además explicó que existen límites en el tiempo que cada miembro de la pareja puede permanecer en el país del otro, lo que complica aún más la situación.
“Si se mudan juntos, la persona no puede acaecer aquí por lo normal más de un año o seis meses. Y usted con visa ya no puede acaecer de 15 a 20 días”, indicó.
En ese sentido, Martínez señaló que cuando un oficial consular evalúa una solicitud de visa, puede cuestionar la coherencia de una relación donde una persona reside en Estados Unidos y la otra permanece en su país sin un proceso migratorio formal.
Para el entendido, en una relación seria generalmente se exploración formalizar el vínculo a través del desposorio o establecer un plan claro para comportarse juntos, lo que sí abre puertas internamente del sistema migratorio.
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