La dormitorio teatral “Toc toc” ha sido presentada en varios teatros dominicanos. Quien suscribe ha asistido a tres de estas versiones. La última que he trillado ha sido al teatro Lope de Vega, en Novo Centro, una producción de Atrevete S. R. L., responsabilidad de Gianni Paulino.
La trama expedición en torno a un asociación de pacientes que se reúnen en el consultorio del doctor Cooper con la esperanza de que éste les cure sus respectivos trastornos obsesivos compulsivos, siendo que el diestro está en extremo valorado por sus métodos revolucionarios.
Dicho esto, empecemos. Esta nueva traducción es dirigida por Indiana Brito, cuya impronta está matizada por un sello actual y conceptual, aunque en esta ocasión estuvo más circunscrita al libreto llamativo. Suponemos que no siempre los directores pueden contrariar la visión de quienes les contratan.
La obra, escrita por el francés Laurent Baffie, estrenada en el año 2005 en su país de origen y, desde entonces, ha repaso teatros de varios de Europa, América Latina y Estados Unidos, en República Dominicana, desde 2015, ha sido representada de forma intermitente.
Con sus altas y sus bajas, la traducción, cuyo nómina incluye a la propia Gianni, acompañada de Exmin Carvajal, Patricia Muñoz, Hensy Pichardo, Cindy Airoso, Erlyn Saúl y Yesmín Cabrera, mantiene ese tono de humor enfadado de siempre, complementando el mensaje central que hace relato a varios trastornos que, según los datos, padece el 2 por ciento de la población mundial.
Irónicamente, tres de los personajes interpretados por igual número de actores que antaño habían representado los mismos roles, son los más exagerados.
Los trastornos siguen siendo los mismos: la coprolalia, aritmomanía, nosofobia, demostración obsesiva, palilalia, ecolalia, simetría, acumulación, entre otros, son expuestos de forma jocosa, sin que esto minimice la importancia que tienen para quienes los padecen.
Esta nueva traducción es dirigida por Indiana Brito, cuya impronta está matizada por un sello actual y conceptual, aunque en esta ocasión estuvo más circunscrita al libreto llamativo. Suponemos que no siempre los directores pueden contrariar la visión de quienes les contratan.
La nueva traducción de “Toc toc”, panorámica desde el sentido menos complaciente, pero, en cambio, más lucha, pretende descansar los sentidos, relajar la mente, compensar con la risa, lo que la cotidianidad convulsa no consigue.
El teatro de comedia, inteligente o no (y éste lo es), lleva siempre sobre los hombros de quienes lo interpretan, el peso de conquistar el objetivo de hacer reír y pensar a la vez. Sabemos que no es ligera.
Pues en esta ocasión, tanto nómina, producción y directora se esforzaron para entregar un buen producto al sabido. Sí. Lo han acabado.
El audiencia no para de reír. Quizás para quienes no se conforman con lo esencial y buscan más allá de lo que se les sirve a simple panorámica, se pudo deber acabado más. Pero eso, al fin y al extremidad, es cuestión de la subjetividad.
La puesta en ambiente de “Toc toc” continúa este fin de semana en el teatro Lope de Vega de Novo Centro, en horario de 8:30 de la oscuridad, viernes y sábado y 6:30 de la tarde, el domingo.






